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La Plata
22 octubre, 2020
PAÍS

Desilusionados de Vidal, vuelven con CFK y el peronismo

Al menos cuatro dirigentes, algunos de ellos intendentes peronistas de los denominados “díscolos”, ya operan su vuelta al redil justicialista. Son los mismos que tras la derrota del FPV en las urnas a manos de Cambiemos, prefirieron hacerle la corte a Vidal y despreciar el legado de CFK, a quién –en un grave error de cálculo- la jubilaron anticipadamente.

Mario Ishii, alcalde de José C. Paz, es uno de ellos. En las últimas horas, parece haber concluido su filtreo político con la gobernadora y dado por tierra con la posibilidad de encarar, junto a otros históricos del viejo peronismo, una “colectora” en las elecciones de este año.

“No recibimos ni un solo peso de la gestión provincial”, disparó en una serie de pases de factura a Vidal que fue in crescendo en los últimos días. En esa línea, afirmó también que hace rato que la mandataria bonaerense “no lo atiende” y que en su municipio inauguraron dos hospitales con fondos propios, sin ninguna ayuda de la Provincia.

Y dejó entrever que los acuerdos “de palabra” que tenían no se cumplieron. Enojado, el intendente le advirtió a Eduardo Duhalde, la cabeza del armado que se tejía para ser funcional a Vidal en las urnas, que si la situación continuaba de ese modo iría a El Calafate a discutir con Cristina Kirchner su vuelta, escenificando su posible retorno a las filas del PJ.

Dicen que dice que volverá al PJ “a su modo” y sin la cabeza gacha: tendrá un esquema propio, no dejará de lado las diferencias que mantiene con muchos dirigentes y aparecerá con la demanda de que haya internas. “Volverá haciendo ruido”, sintetizaron, remarcando una característica propia del intendente que suele sorprender con declaraciones polémicas.

El intendente de Ezeiza y otrora ministro de seguridad provincial, Alejandro Granados, también abandonaría la cálida sonrisa de Vidal por la penetrante mirada de CFK. Al igual que Ishii, la colectora en asociación con la gobernadora ya es historia y aseguran que es un hecho su reinserción al pago peronista. Humberto Zúccaro y José Molina harían lo mismo.

En las últimas horas, se conoció que otro intendente peronista se alejó de la figura de Vidal para retornar a su pago chico en Castelli y desde allí acercar el bochín al PJ. Se trata de Francisco Echarren, quien supo estar bajo el ala de Julio De Vido y que sorpresivamente –o no tanto- en 2016 se incorporó al gabinete de Cambiemos en provincia con el cargo de subsecretario de Tierras, Urbanismo y Vivienda.

Sin dudas, su alejamiento se debe a la debacle que por estos días transita la gobernadora y al crecimiento mes a mes de Cristina. Y acá nadie quiere sacar los pies del plato. Echarren menos que nadie.

El cuarto hombre no es otro que el candidato a presidente que no fue: Florencio Randazzo. Tras un largo mutis de casi un año y chirolas, desde las huestes del ex ministro de Transporte, aseguran que su decisión es ser candidato de cara a octubre, pero dice que demorará la oficialización de su postulación. En el PJ, donde no todos lo quieren, hay apuestas cruzadas sobre si finalmente se subirá o no al ring electoral. Por ahora las apuestas están 80/20 a favor de CFK.

En unos días, Randazzo podría dar una señal más clara, porque se prepara un encuentro con los intendentes del grupo Esmeralda, desde donde más se empuja su postulación. Justamente, este puñado de alcaldes sin desatender su propio proyecto, también mira cada vez menos de reojo las encuestas que unánimemente consolidan el poder de fuego de la ex presidenta.

Y como una señal inequívoca que es Cristina quien finalmente ordena y aglutina, en estos días hubo cónclave entre dos supuestos irreconciliables: el presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza y el titular de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella.

En cuanto a la ex mandataria, es un misterio pero no tanto. La alternativa mayor es que se postule como candidata a senadora nacional, lo que ocasionaría que Elisa Carrió y Sergio Massa se definan a competir en esa misma categoría para enfrentarla.

Cristina repite ante sus interlocutores que el gobierno de Macri perderá las elecciones de este año en la provincia de Buenos Aires. Que la mala política económica será la clave de la derrota de Cambiemos y que eso significará el inicio del camino de regreso del peronismo al poder.

En esa línea, la ex presidenta sigue intentando abrir un gran Frente Opositor y opinando cada vez más punzante a través de las redes sociales. Una señal que -con satisfacción para algunos y enojo de otros-, ya está metida de lleno en la campaña.

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1 comentario

enriqueplencina@hotmail.com 23 marzo, 2017 at 3:09 pm

Todo está volviendo a la normalidad, más temprano que tarde se visibiliza el desmadre de este gobierno capitalista opresor y destructor, la gente ya tomó la decisión… vamos todos unidos por Argentina y por nosotros mismos para salvarnos del mal n

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