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La dirigencia del peronismo reconoce que al no estar el nombre de Cristina Kirchner en la boleta electoral, la definición y cierre de las fórmulas para las PASO será el 24 de junio y se definirá con alargue y penales el día de la votación.
Más allá que ningún dirigente, incluido el presidente, afirman que quiere ser candidato se empezaron a mencionan nombres y posible compañeros de fórmula. El run-run entre la dirigencia es un clásico en los meses antes del cierre de listas.
El presidente Alberto Fernández está confiado que la economía seguirá mejorando y eso lo habilitará a pelear por un nuevo mandato. Tiene en mente la agenda local con intendentes y gobernadores y la internacional a través de la CELAC y la relación con Europa, Rusia y China, especialmente desde que autorizó al país asiático en la licitación por el 5G. Su problema es la mala relación con Cristina y el kirchnerismo en general, lo que es un escollo casi insalvable para ir por la reelección.
Descartada la candidatura del presidente, aparecen varias posible fórmulas en el mundo del FdT, frente de dejará de llamarse así para un nuevo nombre que todavía está lejos de definirse.
Las fórmulas. Sergio Massa esperará hasta abril para anunciar si competirá o no en la presidencial. Para el ministro es fundamental que la economía arranque cada día más y que la inflación baje al 3 por ciento, la cual seguirá alta pero sería un logro luego de picos de 7 puntos. Es fundamental que la mejora económica llegue a la gente. En ese caso, Massa podría intentar con alguna figura de Córdoba, donde el mundo k nunca hizo pie. Esa decisión tiene la contra que el sector del kirchnerismo vería como una fórmula muy conservadora.
En el kirchnerismo, descartada la candidatura de Kicillof que ira por la reelección en la provincia de Buenos Aires, aparece la figura de Eduardo “Wado” de Pedro que podría ir acompañado por Victoria Tolosa Paz, una dirigente que responde al presidente Fernández. La contra del ministro es que tiene muy poco conocimiento en el interior del país, más allá de su buena relación con los gobernadores.
Daniel Scioli ha señalado que no tomará ninguna decisión si no es consensuada con el presidente. Ya comenzó el “Bristol test” y recorrió con éxito las playa marplatenses con muestras de cariño de la gente. Un punto a favor del embajador en Brasil es que tiene un conocimiento en todo el país, no necesita instalarse y mantiene diálogo con Cristina Kirchner. En caso de presentarse lo haría con alguna figura del kirchnerismo como Anabel Fernández Sagasti, senadora por Mendoza.
Juan Manzur, actual jefe de Gabinete ya avisó que en febrero pide licencia e irá como vicegobernador en Tucumán. La intención a partir de allí es pelear la candidatura presidencial. La jugada sería ir acompañado por algún intendente del conurbano, algo que resolverá con Fernando Espinoza, su aliado político en el Gran Buenos Aires. La idea de Manzur es emular al riojano Menem cuando en 1988 llevó como compañero de fórmula a Eduardo Duhalde y triunfo sobre la fórmula de Cafiero-De La Sota.
La izquierda del oficialismo también tendrá su candidato. Juan Grabois ha señalado que al no presentarse la vicepresidenta su sector ira con candidato propio. Aquí todavía no trascendió el posible acompañante pero será algún dirigente social del interior del país.
Más allá que las encuestadoras y los medios hegemónicos insistan que la derecha tiene ganada las elecciones de 2023 está por verse. La interna en Juntos por el Cambio es feroz. Rodríguez Larreta está siendo desgastado por Patricia Bullrich y el propio Mauricio Macri. El escándalo con su ministro Marcelo D’Alessandro y las denuncia por corrupción lo salpicaron. Le será difícil caminar en el interior y explicar porque su ciudad se queda con la plata de las provincias.
A 165 días del cierre de listas. En la Argentina una eternidad.