24.2 C
La Plata
21 enero, 2026
PRINCIPALES

En Davos, malas noticias para Milei: se frena el acuerdo Mercosur-UE y Europa se planta contra Trump

Javier Milei llegó al Foro de Davos convencido de que su alineamiento extremo con Donald Trump le garantizaría una semana de aplausos, selfies y buenas noticias. La realidad fue exactamente la contraria: Davos se transformó en una seguidilla de malas noticias para el presidente argentino y su estrategia de sumisión geopolítica.

El primer golpe llegó desde Europa. El Parlamento Europeo decidió frenar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur y enviarlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que evalúe su compatibilidad con los tratados comunitarios. La decisión, revelada este miércoles por la radio y televisión pública española RTVE, deja el pacto virtualmente congelado.

La votación fue ajustada pero contundente: 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones aprobaron una moción que cuestiona la legalidad del acuerdo, cerrado tras más de 25 años de negociaciones. El freno podría demorar su entrada en vigencia al menos dos años, en el mejor de los casos.

El pacto había sido presentado como el gran triunfo del Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y firmado días atrás en Asunción. Sin embargo, ahora quedó atrapado en la maraña judicial europea.

La decisión cayó mal en la Comisión Europea, que salió a minimizar el impacto. “Las cuestiones planteadas no están justificadas”, sostuvo el portavoz Olof Gill, quien recordó que mecanismos similares ya fueron utilizados en acuerdos anteriores, como el firmado con Chile. Aun así, en el Parlamento crecen las dudas sobre el mecanismo de reequilibrio del tratado y sobre la vía legal elegida, que permitiría su ratificación sin pasar por los parlamentos nacionales.

Europa le dice basta a Trump

Pero las malas noticias no terminaron ahí. Mientras Milei fantasea con un eje libertario global, Europa empezó a marcarle la cancha a Trump. El presidente francés Emmanuel Macron fue directo al mentón y denunció las “ambiciones imperialistas” de Estados Unidos. Incluso deslizó la posibilidad de congelar acuerdos comerciales con Washington y activar un duro instrumento anti-coerción.

“Siempre es preferible el respeto a los brutos y el Estado de derecho a la brutalidad”, lanzó Macron, sin necesidad de nombrar a Trump. La respuesta no tardó en llegar: el presidente estadounidense amenazó con imponer aranceles del 200% a vinos y perfumes franceses si París no se alinea con su nuevo y difuso “Consejo de la Paz”.

El  primer ministro canadiense  Mark Carney fue todavía más duro. Criticó a Estados Unidos, China y Rusia por “depredar a las naciones más pequeñas” y dejó una frase que recorrió Davos: “Si no estamos en la mesa, estamos en el menú”.

Carney también rechazó de plano las insinuaciones de Trump sobre una eventual anexión de Canadá y defendió el derecho de Groenlandia y Dinamarca a decidir su futuro, luego de que el líder estadounidense publicara mapas con la bandera de EE.UU. flameando incluso sobre Canadá, Groenlandia y Venezuela.

“El sistema de gobernanza global liderado por Estados Unidos no volverá a ser el mismo después de Trump”, advirtió el premier canadiense.

Milei promete, pero las dudas crecen

En ese clima, Milei se reunió con empresarios y les garantizó libre giro de dividendos, en una clara señal de rendición ante el capital financiero. “La propiedad es de ustedes”, dijo sonriente, mientras los CEOs asentían.

Sin embargo, lejos de los micrófonos, comenzaron a aparecer las dudas. “Hubiera sido bueno hablar un poco más de la recesión, la caída del poder adquisitivo y la contracción del consumo interno”, deslizó por lo bajo un ejecutivo. El diagnóstico es claro: menos ventas, menos mercado y más incertidumbre.

Davos dejó una postal incómoda para Milei: el acuerdo estrella congelado, Europa enfrentada a Trump y empresarios que aplauden en público pero dudan en privado. Mucha obediencia ideológica, poca diplomacia real y un mundo que, lejos de alinearse, empieza a marcarle límites. La realidad, otra vez, no se dejó domesticar por el relato libertario.

 

También en info135

Mientras Milei viaja a Davos, la motosierra avanza en casa: quiénes quedan afuera de los subsidios de luz y gas

Alfredo Silletta

Imperialismo versión 2026: Trump se imagina a Groenlandia con la bandera de Estados Unidos

Alfredo Silletta

Salir de los comentarios