La iniciativa articula denuncias vecinales y trabajo coordinado entre áreas municipales para retirar rodados de la vía pública y destinar lo recuperado al Hospital de Niños.
El Programa municipal de remoción y compactación de vehículos quemados o abandonados en la vía pública consolida resultados concretos en materia de ordenamiento urbano y prevención sanitaria y en lo que va del año superó el centenar de rodados retirados.
Asimismo, desde su puesta en marcha y partir de la articulación entre participación vecinal y gestión pública, la iniciativa impulsada por la administración del intendente Julio Alak ya registra 2.050 remociones y 2.850 vehículos compactados.
El circuito se activa con la denuncia de los rodados y a partir de esas alertas intervienen de manera coordinada la Secretaría de Seguridad, la Secretaría de Control Urbano y Convivencia y el Programa Ciudad Limpia.
Una vez que las áreas verifican cada situación, los vehículos son trasladados al Predio Logístico Municipal y aquellos no reclamados tras seis meses bajo tutela —y los irrecuperables por incendios— son compactados.
El procedimiento permite eliminar focos de infección y potenciales criaderos de mosquitos y roedores —colaborando con la prevención del dengue y el hantavirus—, liberar espacio público y generar un recupero económico con impacto social ya que lo recaudado por la venta de la chatarra resultante de la compactación es destinado a la Asociación Cooperadora del Hospital de Niños Sor María Ludovica.
Desde el Municipio recuerdan que ante la presencia de autos en estado de abandono o incendiados los vecinos pueden comunicarse al 147 para activar el proceso de verificación y eventual remoción.
