Los organismos de derechos humanos difundieron la convocatoria para la movilización del próximo 24 de marzo, cuando se cumplirán 50 años del golpe cívico-militar de 1976 que dio inicio a la última dictadura en la Argentina.
“A 50 años del golpe de Estado genocida, marchamos con las y los 30.000”, señalaron las organizaciones en sus redes sociales e invitaron a quienes participen a llevar una pancarta con la foto de un desaparecido o desaparecida.
La convocatoria es impulsada por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares, HIJOS, la APDH, entre otros organismos, y propone un gesto cargado de memoria: caminar con el rostro de quienes aún siguen desaparecidos.
Para ello difundieron incluso un instructivo sencillo: armar una pancarta con la foto del desaparecido o desaparecida en tamaño A4, agregar su nombre y la consigna “Que digan dónde están”, pegar la imagen sobre un cartón o cartulina resistente y colocarle un hilo o cinta para llevarla sobre el pecho durante la marcha.
“Cada presencia simboliza memoria, identidad y compromiso colectivo”, explicaron desde los organismos.

La histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, habló con profunda emoción sobre el sentido de la movilización. “La marcha es por nuestros hijos, por los detenidos-desaparecidos. Necesitamos que digan dónde están, porque los genocidas se van muriendo sin romper el pacto de silencio y nosotras tenemos todo el derecho de saber qué hicieron con ellos. Queremos dejarles una flor y rezarles. Yo le ruego a Dios porque no quiero morirme sin recuperar a Alejandro”, expresó.
Entre las imágenes difundidas por los organismos aparece la fotografía de Carlos Alberto Rizzo Molina, secuestrado el 13 de diciembre de 1977, sostenida por su hermana Adelina Dolores Lara Rizzo Molina, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
La iniciativa busca multiplicar una tradición que nació incluso en los años más oscuros de la dictadura. En aquellas primeras marchas, cuando todavía se buscaba a los desaparecidos con vida, muchas madres y abuelas caminaban con las fotos de sus hijos colgadas al pecho o en alto, como una forma de gritarle al mundo que estaban desapareciendo personas.
A esa propuesta se suma otra convocatoria de Abuelas de Plaza de Mayo bajo la campaña “Florecerán Pañuelos”, que invita a intervenir los históricos pañuelos blancos con flores como símbolo de memoria y de vida.
Medio siglo después del golpe, las fotos siguen marchando.
Son rostros jóvenes que el terrorismo de Estado quiso borrar, pero que siguen presentes en cada pancarta, en cada pañuelo blanco y en cada paso de la movilización.
Porque mientras haya una madre, una abuela, un hijo o una sociedad entera que pregunte “dónde están”, la memoria seguirá caminando por las calles de la Argentina.
