El gobernador Axel Kicillof dio ayer el primer paso en la construcción de un proyecto político con proyección nacional, con el objetivo de enfrentar las políticas de ajuste del presidente Javier Milei.
Desde el Teatro Coliseo Podestá de La Plata, encabezó la presentación del Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF), una estructura pensada como usina de ideas y políticas públicas de cara a 2027.
“Hay que romper la inercia y terminar con el desánimo. Los invito a dejar de mirar encuestas y volver a los barrios, a las fábricas y a todos los ámbitos necesarios: lo que se espera de nosotros es que podamos pensar, en positivo, un proyecto para el desarrollo productivo y soberano de nuestro país”, afirmó Kicillof.
El acto contó con la presencia del ministro de Gobierno, Carlos Bianco; los asesores Mara Ruiz Malec y Agustín Simone; el gerente de AUBASA, Pablo Ceriani; y el intendente de La Plata, Julio Alak, entre otros dirigentes.
En ese marco, el gobernador dejó en claro que el CEDAF no pretende ser un centro tradicional: “Es una red abierta, participativa y federal; un movimiento de investigadores y militantes para debatir en todos los rincones de la Argentina”.
Durante la presentación, Kicillof difundió el primer informe del espacio, titulado “10 mentiras y una zoncera”, donde cuestionó con dureza el rumbo económico del Gobierno nacional. “Nos quieren convencer de que este plan era inexorable y que está funcionando bien, pero la realidad es que la macro está mal y la micro está horrible. Están destruyendo el tejido productivo, la industria y los empleos de calidad”, aseguró.
El gobernador calificó el programa económico de Milei como “anacrónico” y “un corso a contramano”. “Mientras el mundo discute cómo proteger su producción, a nosotros nos toca un presidente que propone abrir la economía y rematar la industria nacional”, sostuvo, y agregó: “Este modelo, además del daño que provoca, responsabiliza a las víctimas”.
Entre los puntos del informe, destacó la caída del comercio (5,5%), la industria (9,2%) y la construcción (14,9%), así como una inversión extranjera negativa por primera vez en dos décadas. También cuestionó las cifras oficiales sobre empleo, pobreza e inflación, y remarcó la caída del salario real y el aumento de la deuda.
Por su parte, Ruiz Malec explicó que el CEDAF busca no solo diagnosticar la coyuntura, sino también diseñar propuestas para “reconstruir un país que está siendo hipotecado”. En la misma línea, Alak destacó la necesidad de generar pensamiento propio basado en la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.
Sobre el cierre, Kicillof convocó a construir una alternativa amplia: “Invitamos a todos los que no quieren una Argentina primarizada, precarizada y sin ciencia. Esta no es solo una convocatoria académica: es a militar, debatir y discutir qué país queremos”.
Con el lanzamiento del CEDAF, Kicillof no solo presentó un think tank: puso en marcha su proyecto presidencial y abrió la pelea por el rumbo del peronismo. Mientras Milei ajusta y apuesta al shock, en La Plata empiezan a diseñar la contraofensiva. La pregunta ya no es si habrá alternativa… sino cuándo y con cuánta fuerza va a irrumpir.

