Mientras la desocupación volvió a subir en la Argentina durante el último tramo de 2025 y alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el presidente Javier Milei vuelve a viajar al exterior: esta vez a Hungría, para participar de un encuentro de la ultraderecha internacional.
Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que reflejó un deterioro marcado en el último trimestre del año pasado. El mercado laboral sumó 138.200 personas a la oferta de trabajo, pero perdió 107.600 puestos, lo que derivó en un aumento de 245.700 desocupados. La tasa de empleo se ubicó en el 45%, con una caída de 0,7 puntos respecto del mismo período de 2024, mientras que la tasa de actividad alcanzó el 48,6%.
El retroceso estuvo impulsado principalmente por la caída del empleo formal, en contraste con un leve incremento del trabajo informal. El resultado es un mercado laboral más precario, en un contexto de estancamiento económico y pérdida de poder adquisitivo.
El impacto golpea con mayor fuerza a los jóvenes. En la franja de 14 a 29 años, la desocupación creció 3 puntos porcentuales en mujeres y 3,7 puntos en varones, consolidándose como el grupo más afectado. Dentro del total de personas sin trabajo, los varones jóvenes representan el 27,9% y las mujeres el 23,1%. En cambio, entre los adultos de 30 a 64 años los indicadores se mantuvieron relativamente estables.
En términos geográficos, los niveles más altos de desempleo se registraron en los partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos, con tasas cercanas al 9,5%, por encima del promedio nacional. En el otro extremo, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis mostraron los niveles más bajos.
Otro viaje y van…
A una semana de su paso por Estados Unidos, y en medio de los escándalos por las criptomonedas y las tensiones dentro del Gobierno, Milei partirá hacia Budapest para participar de una nueva edición de la CPAC (Conferencia de Acción Política Conservadora), uno de los principales foros de la derecha global.
El plato fuerte será el encuentro con el primer ministro húngaro Viktor Orbán, con quien mantiene afinidad ideológica. Ambos ya compartieron escenario semanas atrás en Washington, en un evento vinculado al entorno de Donald Trump, reforzando una agenda común centrada en el discurso “anti-socialista” y en la defensa de las llamadas “ideas de la libertad”.
Pero mientras el Presidente busca protagonismo internacional, en la Argentina los números muestran otra cara: más desempleo, más precarización y una economía que no logra reaccionar.
El contraste es cada vez más evidente: mientras el Presidente se abraza con líderes de la ultraderecha del mundo, en su propio país crece la incertidumbre. Porque los viajes pueden sumar fotos, pero no generan trabajo. Y hoy, lo que falta en la Argentina no son discursos, sino respuestas.
