24.6 C
La Plata
20 marzo, 2026
PRINCIPALES

Kicillof desembarca en CABA y acelera su armado político

Con bajo perfil y lejos del ruido de campaña, el gobernador Axel Kicillof comenzó a dar señales claras de su proyección nacional. “Este no es un año electoral, sino de construcción de un movimiento fuerte, confiable, que entusiasme a la mayoría y nos permita ponerle fin al gobierno de Milei y a 20 años de macrismo en la Ciudad”, afirmó al encabezar un encuentro con militantes de distintas organizaciones que integran el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en la Ciudad de Buenos Aires.

El acto se realizó en el Teatro Picadero y marcó el inicio de un recorrido político por fuera del territorio bonaerense. Kicillof estuvo acompañado por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, y la legisladora porteña Berenice Iañez, impulsores del espacio en la Capital.

Kicillof sabe que una parte creciente de la población percibe el deterioro del gobierno de Milei y comienza a buscar, de manera gradual, una alternativa que dé respuesta al impacto social del modelo libertario. En ese contexto, un reciente estudio del consultor Alfredo Serrano Mancilla indica que el gobernador cuenta con una imagen positiva del 41,3% y una negativa del 46,5%, mientras que Milei registra apenas un 37,4% de valoración positiva frente a un 56,4% de negativa.

En su intervención, el gobernador cuestionó con dureza al Gobierno nacional: “Está en una fase maníaca, hablando de un milagro económico que contrasta con la vida cotidiana de los argentinos. No nos sorprende: la derecha siempre hace lo mismo, oculta la realidad, falsea las causas y esconde el modelo de país al que nos quiere llevar”.

Kicillof planteó además que el desafío opositor no se limita a confrontar con el oficialismo, sino también a revertir el clima social. “No alcanza con militar contra Milei y los intereses que lo impulsan: tenemos que enfrentar el desinterés, el desánimo y la resignación que buscan instalar en nuestro pueblo”, sostuvo.

En ese marco, advirtió sobre el riesgo de naturalizar el ajuste: “El principal peligro es que convenzan a la sociedad de que este modelo de destrucción del tejido productivo era inevitable. Por eso vamos a convocar a todos los que entiendan que estamos en la otra vereda de estas políticas”.

Sobre la Ciudad de Buenos Aires, reconoció las dificultades históricas del peronismo, pero planteó la necesidad de dar una discusión más profunda. “No alcanza con hablar de veredas y plazas: hay que discutir una estructura productiva y social distinta, y el rol de la Ciudad en una Argentina federal e inclusiva”, señaló.

Por su parte, Augusto Costa remarcó que el espacio busca ofrecer una alternativa frente a “la pesadilla” que, según definió, representan las políticas del Gobierno nacional. También apuntó contra el macrismo porteño, al que responsabilizó por “dos décadas de desigualdad y especulación inmobiliaria”.

Kicillof, en tanto, cerró con una autocrítica hacia la oposición: “Cuando se habla del apoyo que aún conserva Milei, también hay que mirar qué estamos haciendo nosotros. Este movimiento tiene la vocación de construir una alternativa que no solo cierre este ciclo, sino que abra uno mucho mejor”.

Del encuentro participaron también funcionarios provinciales, legisladores y militantes de distintas organizaciones.

Sin gritos ni estridencias, Kicillof empezó a moverse donde más le cuesta al peronismo: la Ciudad. Mientras el oficialismo apuesta al shock y la confrontación permanente, el gobernador ensaya otra estrategia. La pregunta ya no es si va a jugar, sino cuándo y con qué fuerza. Porque si el descontento crece, alguien va a capitalizarlo. Y Kicillof ya empezó a construir ese lugar.

También en info135

La carne por las nubes: sube más de 60% y el consumo cae al nivel más bajo en 20 años

Alfredo Silletta

Salir de los comentarios