A dos años del gobierno de Javier Milei, la situación económica y social muestra señales cada vez más preocupantes. El consumo cae en seis de cada diez hogares, las familias están más endeudadas que nunca y la morosidad alcanza niveles récord. A esto se suma el deterioro del salario, el cierre de fábricas y una política de ajuste que impacta de lleno en la vida cotidiana.
El escenario se agrava con decisiones que golpean áreas sensibles: demoras en el envío de vacunas a las provincias, conflictos en las universidades por falta de financiamiento y una seguidilla de aumentos en servicios esenciales como luz, gas, agua, alquileres, prepagas y combustibles.
En paralelo, los escándalos no dejan de acumularse. Las denuncias vinculadas al mundo cripto, las polémicas que rodean a funcionarios clave como Manuel Adorni y otros casos que involucran áreas sociales debilitan aún más la imagen del gobierno. Las encuestas empiezan a reflejar ese desgaste.
En ese contexto, un reciente estudio de la consultora CB Opinión Pública, realizado entre el 22 y el 28 de este mes, aporta datos contundentes. Dentro del espacio de derecha, Milei conserva un núcleo duro del 26% de intención de voto, seguido por Patricia Bullrich con un 22%. Sumando voto probable, el Presidente alcanza un 44,3%, aunque con tendencia a la baja.
Pero el dato más relevante surge del otro lado del tablero: Axel Kicillof aparece como la figura más competitiva del peronismo. El gobernador bonaerense registra un piso del 23,8% y un techo del 43,1%, lo que lo ubica prácticamente en empate técnico con Milei.
La encuesta también muestra un cambio de clima social: el 53% de la población considera necesario un cambio de rumbo, frente a un 41,3% que optaría por la continuidad del actual modelo.

Otro dato clave surge al proyectar una hipotética PASO. En el espacio libertario, Milei sumaría 28,3% y Bullrich 7,8%, alcanzando un total de 36,1%. En tanto, en el peronismo, Kicillof lidera con claridad con un 24,2%, seguido por Juan Grabois (6,7%), Leandro Santoro (4,7%) y Miguel Ángel Pichetto (1,4%). En conjunto, el espacio alcanzaría el 37%, superando al oficialismo.
Más atrás aparecen figuras como María Eugenia Vidal (5,4%), Victoria Villarruel (2,8%) y el pastor evangélico Dante Gebel (3,2%), en un escenario político cada vez más fragmentado.
En medio de este panorama, la figura de Kicillof se consolida no solo como el dirigente con mayor volumen electoral dentro del peronismo, sino también como quien logra sintetizar una alternativa frente al modelo libertario. Con gestión, discurso y proyección, empieza a ocupar el lugar que el espacio necesita para volver a ser competitivo.
Mientras Milei ajusta y acumula conflictos, Kicillof crece en silencio pero con números que ya no se pueden ignorar. El peronismo todavía discute su rumbo, pero la sociedad empieza a marcar el suyo. Y si las encuestas no mienten, el gobernador bonaerense dejó de ser una promesa: hoy es el rival que más inquieta al poder libertario.
