3 diciembre, 2016

Cena de Vidal-Randazzo para ningunear a Massa

Por Alfredo Silletta

El ex ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo decidió volver al ruedo y empezó a jugar fuerte. Ya le dijo a los propios que quiere ser el candidato a senador por el peronismo en 2017 y empezó a dialogar con intendentes y legisladores para derribar a los dos enemigos que le quitan el sueño: la ex presidenta y Daniel Scioli, que también aspira a estar en la lista del próximo año.

La primera jugada fue muy fuerte, al estilo del flaco, como le dicen sus seguidores. Pidió una reunión con la gobernadora María Eugenia Vidal, quien rápidamente aceptó. Algunas fuentes dicen que fue una cena, aunque otros hablan de un almuerzo. Allí el hombre de Chivilcoy le ofreció su gente en la Legislatura para quitarle poder de fuego al Frente Renovador. A cambio le pidió que firmara el cambio de los dos directores en el Banco Provincia que responden a Scioli y Mariotto, más allá de que le falten dos años de mandato. La jugada los beneficiaría a ambos.

La gobernadora, que en los últimos tiempos está muy molesta con Massa, acepto rápidamente. En el gobierno provincial están molestos con el massismo, al que llaman “Pacman”, porque ante cada pedido de Cambiemos le cobra algo. En el último pedido para que los renovadores apoyen la ley de Emergencia Administrativa tuvo que ceder la Comisión de Asuntos Constitucionales.

El día que se filtró el acuerdo entre Vidal y Randazzo, quien sumó de socio a Julián Domínguez, otro hombre de la cuarta sección electoral, el bloque de senadores del PJ se partió en dos, cuando varios senadores se opusieron a la modificación de los cargos, en parte por un pedido de Scioli y Espinoza.

La división del senado bonaerense podría repercutir en la cámara de Diputados, con muchas posibilidades de que el reciente bloque FpV-PJ que se constituyó con Walter Abarca pueda perder a varios legisladores que están molestos con las nuevas autoridades del bloque que responderían  al randazzismo. Tres diputados abandonarían  el barco y sumados a otros siete diputados constituirían un tercer bloque que no responda ni a La Cámpora ni a Randazzo-Domínguez.

Desde el sciolismo están que trinan. El fin de semana hubo cumbre en Mar del Plata con Scioli, Alberto Pérez, Rodolfo “Manino” Iriart y Juan Curuchet, entre otros. Allí decidieron que saldrán al ruedo y que si es necesario lo verán al “Flaco” en las internas del próximo año. Ante algunas críticas por los peligros de la unidad en las legislativas la respuesta fue directa: “Si nos buscan nos encuentran, pero nuestra meta es seguir denunciando las políticas recesivas del gobierno nacional y la defensa de los trabajadores y no entrar en el chiquitaje, pero no está mal que se sepa en estos tiempos quiénes negocian con Cambiemos”.

Desde afuera, muchos sectores del peronismo coinciden con que no es bueno que continúe la pelea inconclusa del año anterior entre Scioli-Randazzo, ya que el ex ministro se bajó en las presidenciales del pasado año y tampoco aceptó ser candidato a gobernador por Buenos Aires.  La ex presidenta relató en su último viaje que le “ofreció” a Randazzo la fórmula con Axel Kicillof  frente a Scioli–Zannini pero el ministro prefirió bajarse.

En el medio de la pelea, la gobernadora Vidal festeja doblemente que el peronismo se divida en las Cámaras. Por un lado, debilita al peronismo y, por otro, al massismo que la extorsiona con cada ley que hay que aprobar.

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