7 diciembre, 2016

Cristina y Moyano: ¿Cerca o lejos para el 2017?

El 26 de julio de 2010, en un acto por el aniversario de la muerte de Evita, frente al Monumento al Trabajo, hablaron ante una multitud Emilio Pérsico, Hugo Moyano y Néstor Kirchner. Allí el ex presidente convocó a una alianza entre “la clase trabajadora, la clase media y los empresarios nacionales” para “lograr la redistribución de la riqueza hasta alcanzar el 50 y 50”. Por su parte, Moyano afirmó que “en cada trabajador está la patria y el que les quita derechos a los trabajadores está traicionando a la patria”.

De allí en adelante hubo malas y buenas noticias en el movimiento popular: falleció Kirchner y el FpV ganó en 2011 con el 54 por ciento de los votos. Pero antes de esas elecciones hubo una ruptura entre el FpV y el movimiento obrero cuando la presidenta armó las listas legislativas y optó por los jóvenes de La Cámpora en vez de los dirigentes obreros, que habitualmente tenían en la tradición del peronismo el 25% de los cargos. Sólo nombró al joven dirigente sindical Facundo Moyano.

La falta de diálogo entre la presidenta y la CGT de Moyano llevó a la ruptura y Cristina tuvo que soportar varios paros, más allá de que el movimiento obrero se dividió en cinco centrales sindicales. El gobierno sólo dialogaba con la CTA de Hugo Yasky y la CGT de Antonio Caló y se negó sistemáticamente a modificar el impuesto a las ganancias que pedían las centrales obreras.

Las movilizaciones de Cristina y el FpV durante los últimos años, especialmente su despedida en diciembre pasado, se llenaban de clase media pero sin participación del movimiento obrero. La marcha del 24 de marzo organizada por los organismos de derechos humanos y la del 13 de abril en Comodoro Py para acompañar a Cristina mantuvieron ese perfil. Parecía que sólo el kirchnerismo duro podía ganar la calle pero el pasado viernes cambió la historia.

Las medidas de ajuste, devaluación del 60 por ciento, despidos, aumentos de alimentos, tarifas y transporte hicieron que hoy el ciudadano común en todas las encuestas diga que su mayor temor “es perder el trabajo”. Los cuatro meses de gobierno neoliberal llevaron a que las bases de trabajadores presionaran a los gremios, quienes convocaron a una marcha por el día del trabajo. Los trabajadores produjeron una de las más grandes movilizaciones de la clase trabajadora, que no se veía desde la época de Saúl Ubaldini en los noventa.

Entre 300 y 400 mil obreros con sus organizaciones coparon las calles de Buenos Aires. Los oradores le exigieron al gobierno que impida nuevos despidos, que ponga en marcha un plan para frenar la inflación y que no vete la ley anti despidos. Desde los medios concentrados de comunicación trataron de bajar el tono mostrando una y otra vez las parrillas con chorizos y destacando que “el acto” no era opositor. Allá ellos.

2017. La ex presidenta afirmó el viernes que estaba feliz “porque la Patria salió a la calle” para defender sus derechos. Cristina, desde su regreso, plantea, tanto en el acto de Comodoro Py como en los encuentros con legisladores e intendentes en el Instituto Patria, que ha llegado la hora de conformar un Frente Ciudadano que va más allá de los partidos políticos. Según la ex presidenta el eje para unificar ese frente no tiene que ver con pertenencias políticas, sindicales o sociales sino con preguntarle a la gente: “¿Cómo te está yendo? ¿Cómo estabas antes del 10 de diciembre?”.

Muchos sectores del campo nacional no están convencidos de ese Frente Ciudadano que tiene puesto el foco más en la clase media que en todo el espectro del peronismo. Sostienen que el eje de un frente amplio tiene que estar en el peronismo, con una pata en el movimiento obrero, otra en la juventud y sumar todos aquellos sectores progresistas que apoyaron las políticas de estos últimos doce años pero que no quieren integrarse al PJ.

Hoy hay heridas abiertas entre Cristina y Moyano. Quizás la reflexión por estas horas del Papa Francisco ayude a curarlas por el bien de los más necesitados. Dijo esta mañana el Papa Francisco que “el problema del trabajo es grave, por los elevados niveles de desempleo juvenil y porque a veces el trabajo no es digno”. ¿Su reflexión en twitter estará basada en la marcha del pasado viernes?

Desde que asumió Macri hay más de 150 mil despedidos y más de un millón y medio de nuevos pobres. El gobierno continuará con el apoyo mediático que sólo nos muestra la “novela de Baez y las valijas” mientras esconde la realidad que vive todos los días el trabajador cuando paga los altos costos de inflación, las tarifas de luz y gas y el transporte.

Como decía Néstor en aquel acto de 2010 junto a Pérsico y Moyano: “hay que convocar a una alianza entre la clase trabajadora, la clase media y los empresarios nacionales” para “lograr la redistribución de la riqueza hasta alcanzar el 50 y 50”.

Dejar los egos en la dirigencia del peronismo es un primer paso para avanzar hacia la unidad, porque la unidad tiene como elemento central lograr una patria más justa e igualitaria.

1 Comment on Cristina y Moyano: ¿Cerca o lejos para el 2017?

  1. Coincido totalmente, en un frente ciudadano o como se llame, tiene que estar indefectiblemente el peronismo y el sindicalismo, junto a otras fuerzas progresistas, de lo contrario sucedera como en el 2007 y el 2011 la oposicion fragmentada y ganando el kirchnerismo, solo que esta vez sera la ANTIPATRIA los que ganen, no sera facil, pero hay que consensuar, de lo contrario massa por un lado, el kircnerismo por otro y el peronismo en otro, sera el escenario que mas le convenga al macrismo, me parece.

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