10 diciembre, 2016

Por Carlos Gianella // Flan con crema

Carlos GianellaPor Carlos Gianella

El cambio de dieta de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires es, quizá, lo más trascendente que ha sucedido en su gestión desde el 10 de diciembre de 2015. Sin embargo, en éstas breves líneas nos vamos a referir a temas sin importancia.

La interminable polémica por la herencia recibida entre Daniel Scioli  y María Eugenia Vidal tuvo un nuevo capítulo estos días. Novela aburrida pero perseverante. La Gobernadora volvió a acusar a su antecesor de dejarle una Provincia quebrada. Sin embargo, al mismo tiempo, su actual Ministro de Economía, Hernán Lacunza, publicó un informe donde destaca esencialmente el proceso de desendeudamiento de la Provincia en la gestión sciolista. En otras palabras, contradijo a la Gobernadora.

Según el informe oficial de deuda pública de la Provincia de Buenos Aires (PBA) (ver más abajo), al 31 de diciembre de 2015 la deuda del gobierno provincial es de ARS 122.084,8 millones, equivalentes a USD 9.362,3 millones. El ratio Deuda Pública / PBG1 de la PBA alcanza a 6,3% y el ratio Deuda Pública / Recursos Totales es de 45,0%.

Respecto de esto último, fue afirmado en innumerables ocasiones por el equipo económico de Scioli que la gestión Felipe Solá había dejado dicho ratio en 108%. Pero el informe oficial va más allá, cuando afirma que más de un tercio de la deuda de la PBA tiene como acreedor al Gobierno Nacional, lo cual resulta favorable en términos de tasas y posibilidades de refinanciación. Otra aspecto del informe es el que indica que el principal motivo de aumento de la deuda se debe a la devaluación ocurrida luego del 10 de diciembre, que implicó una suba del orden de los 23 mil millones, hecho que tampoco puede ser achacado a la administración anterior.

Volviendo a lo importante, Franco Macri acusó en la red social Twitter al gobierno peronista que gobernó hasta el año pasado de sacarle el Correo para repartir drogas sintéticas. Poco serio. Tiene más sentido que el dentista Ricardo Barreda participe de la próxima marcha bajo el lema “Ni Una Menos”. Claro que es una acusación sin sentido, pero que mantiene el espíritu: la culpa es de Cristina Kirchner y/o el peronismo. Opa estrategia del gobierno nacional, que intenta sepultar los beneficios de las políticas públicas que tuvieron las clases populares desde el 2002 hasta el presente. Es que la ficción de los gobiernos peronistas llenaban de realidad los changuitos en los supermercados, mientras que la realidad de Mauricio Macri los mantiene diezmados. Cosa de Mandinga. El macrismo necesita confrontar con Cristina para poder relatarse. Así llegó al poder y quiere mantenerse. No por lo que hace, sino por estar en contra de lo que se hizo. Para eso se necesita más gente enojada con el peronismo que con las políticas públicas que se llevan adelante. En cinco meses, pasamos de la discusión del cepo, en donde la clase media y alta sentían vulnerada su libertad de comprar moneda extranjera, a discutir la estabilidad laboral de la clase baja y media. Ahora se puede comprar hasta 5 millones de dólares por día, pero cierran los negocios, universidades y clubes de barrio porque no pueden pagar la luz. Agendas distintas de un gobierno peronista y uno liberal. Mal presagio: la sociedad termina enojada con toda la clase política por este camino. Deja Vú del “que se vayan todos”.

 

https://es.scribd.com/doc/312245591/Reporte-de-la-Deuda-en-la-PBA-Abril-2016

 

*Ex subsecretario de Comunicación de la Provincia de Buenos Aires

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