Ante el incesante aumento de los precios en el rubro de la vestimenta, Sergio Massa, analiza aplicar duras medidas contra la industria textil, teniendo en cuenta que a pesar de ser uno de los sectores más protegidos por el actual gobierno, está claro que los empresarios del sector miran para otro lado y siguen subiendo los valores a su antojo, tanto que hasta llegan a duplicar la inflación mensual, aprovechando que las medidas proteccionistas les eliminaron la competencia de fabricantes del exterior.
La furia del ministro de Economía se disparó cuando comprobó que justo antes de asistir a la reunión con el secretario de Comercio, Matías Tombolini, para tratar de alcanzar un acuerdo que modere la suba de precios, los empresarios aumentaron alrededor de un 20 % sus productos, para cubrirse.
Fue unas semanas atrás, cuando luego de verificar que los incrementos en ropa y calzado aumentaron en agosto una vez más muy por encima de la inflación promedio, superando el 109 % en lo que va del año, Tombolini convocó a los representantes de la industria.
Quienes están cerca del funcionario, aseguran que esta situación lo indignó de tal manera, que ahora analiza seriamente quitarles todos los beneficios y abrir la importación de ropa y calzado.
Concretamente, Massa, les advirtió a las empresas textiles que abrirá la importación y les quitará varios beneficios fiscales si no moderan los aumentos de precios de la vestimenta. “Si joden lo hago ya”, se enfureció el funcionario.
“Si en una semana no tenemos acuerdo, abrimos las importaciones”, sostuvieron fuentes del Ministerio de Economía.
“Yo los protejo, no dejo entrar producciones elaboradas en China, pero los precios no paran de subir acá”, se había quejado tiempo atrás el presidente, Alberto Fernández, al reconocer que “hay un desmadre” desde el proceso de producción hasta el precio final, lo que explica los incrementos desmedidos.
En tanto, y al ser consultado sobre si abrirá las importaciones en el rubro que más aumento sus precios en el último año dentro del índice de precios al consumidor (IPC), Massa dijo: “Si no acuerdan, sí”. Por este motivo, les reclamó a las empresas del sector “un programa de precios por cuatro meses para frenar la locura”.
El ultimátum del ministro de Economía vencerá el próximo miércoles 26 de octubre. Los empresarios deben proponerle una tasa de aumentos que se ubique dos puntos por debajo de la inflación mensual de los próximos meses, indicó Massa.
El planteo a todas las cámaras empresariales fue que deben moderar sus aumentos “por la rentabilidad que ya tuvieron”. De hecho, desde que asumió el gobierno de Alberto Fernández, el incremento del rubro vestimenta rondó el 400 %, frente a un aumento general del IPC del 255 % en el mismo período.
Los intentos del Gobierno por contener los precios han sido varios. En marzo se lanzó el programa Acción Moda, una suerte de “Precios Cuidados” versión textil, que estuvo vigente hasta finales de julio. En septiembre, el secretario de Comercio, Matías Tombolini, llegó a un acuerdo con representantes de 40 marcas de indumentaria para mantener los precios congelados hasta el 1 de diciembre. Sin embargo, los precios siguen aumentando.