Un presidente grogui observa las imágenes en las que su hermana Karina y Martín Menem son abucheados en la provincia de Corrientes. El Gobierno siente que perdió definitivamente la calle. Tras el desastre de la caravana en Lomas de Zamora, ahora sucede lo mismo en Corrientes, donde se votará el próximo domingo.
Durante un año y medio, Javier Milei se dedicó a insultar a los argentinos, a bajarles el sueldo, a despedir trabajadores, a recortar fondos para la salud y la educación pública, a quitar la ayuda a los discapacitados, a suspender la obra pública. Y ahora… saltan las denuncias de que “se la llevan toda”. La maldad y el odio siempre vuelven.
La hermana del Presidente viajó a la capital correntina para cerrar la campaña libertaria de cara a las elecciones locales del próximo domingo, donde se presenta el diputado Lisandro Almirón como candidato a gobernador por La Libertad Avanza. Pero durante la caminata por la peatonal céntrica, la custodia volvió a desplegar los maletines de seguridad frente a los repudios contra la secretaria general de la Presidencia.
La caravana a pie apenas avanzó dos cuadras, hasta que se toparon con manifestantes que repudiaban la presencia de los funcionarios nacionales. Intentaron cambiar el rumbo, pero se desataron incidentes: varios policías de civil se sumaron a las fuerzas de seguridad y comenzaron a demorar gente. Según pudo verse en la televisión, al menos dos hombres fueron detenidos en plena calle.
“¡Estos tienen que volar de Corrientes! Los niños, los viejos y los discapacitados no se tocan. ¡Eso no se hace!”, fueron algunos de los gritos que quedaron registrados en las transmisiones en vivo.
Mientras tanto, el Presidente se reunió con empresarios del círculo rojo en el Consejo Interamericano del Comercio y la Producción, donde se jactó de que seguirá ajustando y de que está acostumbrado a que le tiren piedras. “Ayer fue emocionante enfrentar la lluvia de piedras con el profe Espert, mi hermana Karina y algunos candidatos de la Tercera Sección”, dijo Milei. Y agregó: “A mí no me van a asustar. Cuando jugué al fútbol en Chacarita no se dan una idea de la cantidad de veces que quedé en medio de una lluvia de piedras. Estoy acostumbrado a la adversidad y a la presión”.
Luego, ante los escasos aplausos de los empresarios, intentó hablar de la corrupción en la Agencia de Discapacidad que involucra a su hermana. Señaló que los incidentes ocurrieron “en medio de un contexto de burdas operaciones difamadoras” y apuntó contra “la casta, que está enquistada y va a hacer lo que sea para garantizar sus privilegios”, sin mencionar que la denuncia partió de su amigo y abogado Diego Spagnuolo. Intentó cerrar sin dar respuestas concretas: “La opereta es otro artilugio de la casta. Dependerá de la Justicia resolverlo y estaremos a su disposición una vez más para que se aclare todo tan pronto como sea posible. Lamentamos que los jueces estén perdiendo el tiempo en lugar de abocarse a perseguir el crimen”, remarcó.
Más allá del discurso, en el Gobierno miran con atención la causa judicial. Anoche, Diego Spagnuolo se presentó en el expediente y designó a Ignacio Rada Schultze como su abogado defensor. El ex amigo del Presidente prometió “lavar su apellido” y anunció que en los próximos días se presentará como arrepentido. La noticia alteró aún más a Milei y a su hermana, quien volvió a chocar con Santiago Caputo, después de que éste sugiriera la renuncia de Lule Menem. Karina, furiosa, lo defendió con uñas y dientes.
Milei prometió terminar con la casta hoy se esconde detrás de operetas, mientras las calles lo rechazan y la justicia avanza. En Corrientes quedó claro: la maldad siempre vuelve… y el odio también.