28.8 C
La Plata
27 enero, 2026
PAÍS

Imperialismo sin máscara: Estados Unidos bombardea Venezuela y secuestra a Maduro

Por Alfredo Silletta

El gobierno de Venezuela denunció un ataque militar directo de Estados Unidos y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, luego de que Donald Trump confirmara públicamente una operación aérea contra el país sudamericano, desatando una crisis internacional de máxima gravedad.

“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien fue capturado y trasladado en avión, junto con su esposa, fuera del país”, escribió Trump en su red social Truth, oficializando lo que Caracas califica como un acto de guerra y una violación flagrante del derecho internacional.

Horas después, la vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó los bombardeos sobre Caracas y los estados de Aragua, Miranda y La Guaira, con muertes de civiles, daños en zonas urbanas y pánico en la población. Desde el Palacio de Miraflores exigieron de manera inmediata una prueba de vida del presidente Maduro y de la primera dama Cilia Flores, cuyo paradero sigue siendo desconocido.

Rodríguez sostuvo que el mandatario había advertido previamente sobre una agresión de este tipo y que, ante los hechos consumados, se activó la defensa integral de la nación. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, junto a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, la milicia popular y los organismos de seguridad, fue puesto en alerta máxima bajo un esquema de fusión cívico-militar-policial.

“Nunca seremos esclavos. Somos hijos e hijas de Bolívar”, afirmó la vicepresidenta, al tiempo que denunció que Washington cruzó todas las líneas rojas, atacando a un país soberano para imponer por la fuerza un cambio de régimen.

El gobierno venezolano aseguró que el país se mantiene en calma, pero en estado de máxima alerta, mientras evalúa los daños y coordina acciones diplomáticas y políticas ante organismos internacionales. La agresión, subrayaron, no es solo contra Venezuela, sino contra el principio mismo de autodeterminación de los pueblos en América Latina.

Más allá de las críticas legítimas al gobierno de Nicolás Maduro, el ataque reabre una verdad histórica incómoda: cuando el imperialismo interviene militarmente, no hay neutralidad posible. No se trata de defender gobiernos, sino de defender naciones agredidas.

En momentos críticos para América Latina, vale recordar las palabras de León Trotsky, en una entrevista con Mateo Fossa en 1938, al referirse a los falsos dilemas entre “democracias” y “autoritarismos”:

“En Brasil reina ahora un régimen semifascista que todo revolucionario no puede ver más que con odio. Supongamos, sin embargo, que mañana Inglaterra entra en un conflicto militar con Brasil… En este caso estaré del lado del Brasil ‘fascista’ contra la ‘democrática’ Gran Bretaña. ¿Por qué? Porque el conflicto entre ellos no será una cuestión de democracia o fascismo. Si Inglaterra saliera victoriosa, pondría otro fascista en Río de Janeiro y colocaría dobles cadenas al Brasil. Si por el contrario Brasil fuera victorioso, daría un poderoso impulso a la conciencia nacional y democrática del país y conduciría al derrocamiento de la dictadura de Vargas. La derrota de Inglaterra daría al mismo tiempo un golpe al imperialismo británico y un impulso al movimiento revolucionario del proletariado británico. Verdaderamente uno tiene que tener la cabeza vacía para reducir los antagonismos mundiales y los conflictos militares a la lucha entre fascismo y democracia. ¡Bajo todas las máscaras uno debe saber cómo distinguir a los explotadores, los esclavistas y saqueadores!”

Estados Unidos volvió a mostrar su verdadera cara: bombas, secuestros y tutela imperial. Hoy es Venezuela; mañana puede ser cualquier país que se atreva a desobedecer. La historia enseña que el silencio también es complicidad. En América Latina, la soberanía no se negocia, se defiende.

 

 

También en info135

Martín Menem y Patricia Bullrich, entusiasmados y apurados por bajar la edad de imputabilidad

Eduardo

Finalmente el PJ bonaerense publicó el padrón actualizado con una excepción: La Matanza

Eduardo

C5N obedeció a Patricia Bullrich, y echó a su corresponsal en Estados Unidos por denunciar el genocidio israelí en Gaza

Eduardo

Salir de los comentarios