14.5 C
La Plata
22 mayo, 2022
OPINIÓN

Pésimas noticias para Macri: Boquin insiste con la quiebra del Correo en un dictamen demoledor

Gabriela Boquin, la fiscala ante la Cámara que logró frenar en su momento la condonación de la deuda de los Macri con el Estado y descubrió como vaciaban la empresa mientras no pagaban a sus acreedores, presentó ahora un nuevo dictamen donde se opone a la suspensión de la quiebra y revela cada una de las triquiñuelas de los Macri para manipular este expediente.

El escrito de 137 páginas es un compendio de todas las artimañas que Mauricio Macri y su familia utilizaron para dilatar esta causa que lleva más de 20 años, en especial de los últimos trucos para evitar la quiebra. Boquin explica, por ejemplo, que la suspensión de la quiebra de una empresa no está prevista por la ley y que es inapelable. Detalla a su vez el vaciamiento de Correo en detrimento de sus acreedores y, vale decir, también de algunos de sus accionistas, tal como denunció el propio Mariano Macri. La fiscala precisa cómo los Macri manipularon las mayorías que pide la ley para un acuerdo con acreedores y demuele el argumento según el cuál la culpa de que no se llegue a un arreglo es del Estado. Por último, desmenuza cada una de las falsedades que plantearon los Macri en este expediente.

¿Por qué los Macri no quieren que Correo quiebre? La respuesta es simple. Correo no tiene posibilidad de pagar sus deudas con el Estado y más de 700 acreedores, que suman al día de hoy más de 5.000 millones de pesos. ¿Significa que si quiebran no pagan? No, ya que la ley prevé que la quiebra se pueda extender al accionista controlante de Correo Argentino, que no es otro que SOCMA, la cabeza del holding Macri. Esa extensión de la quiebra ya fue pedida por el Estado. ¿Y quienes son los accionistas de SOCMA, que tendrían que hacerse cargo de las deudas de Correo? La familia Macri, los hermanos y sobrinos de Mauricio. Él no figura, al menos en los papeles públicos.

El nuevo dictamen de la fiscala Boquin deja todo al descubierto. No es la primera vez, pero ahora el caso está en un momento clave. Por un lado la Corte tiene que que resolver si la justicia porteña puede entrometerse en el expediente, tal como quieren los Macri. Hasta el procurador interino Eduardo Casal, soldado amarillo, dijo que eso es inviable. La propia Boquin en este dictamen se opone a esa maniobra. Por otro, el devenir de la quiebra de Correo queda en manos de la Cámara Comercial, que debería hacer muchas piruetas judiciales para ignorar los datos que muestra Boquin en su dictamen.

La decisión respecto a si la quiebra de Correo sigue en pie depende de las integrantes de la Sala B de la Cámara Comercial. Su conformación no es un detalle menor. Desde hace añares que la titiritera de este expediente es la jueza María Lilia Gómez Alonso, que ya cumplió los 75 años pero se niega a jubilarse tal como marca la Constitución y apuesta a que la Corte Suprema le haga el favor, a ella y a los Macri. Su compinche en letargo de esta causa es Matilde Ballerini. Pero hace unos meses la sala tiene una nueva jueza, María Guadalupe Vázquez, a quien los Macri ya intentaron apartar aunque sin éxito.

 

Al suspender la quiebra de Correo la jueza Cirulli escribió que estaba “constreñida” a resolver eso y citó una resolución de la Cámara Comercial del 2004 donde efectivamente se suspendió la quiebra de Correo decidida por el primer juez de la causa, Eduardo Favier Dubois. Pero hay una diferencia: en 2004 el juez Favier Dubois decretó la quiebra sin antes realizar el proceso de cramdown o salvataje. Ahora ese proceso que marca la ley se hizo, fracasó y la propia ley dice y la propia Cirulli escribió que no había otra salida que la quiebra.

Los Macri y el Estado nunca fueron asunto separado. La dictadura les estatizó parte de su deuda privada, el menemismo los endulzó con concesiones, obra pública e impunidad judicial y luego colocaron a Mauricio Macri directamente en la presidencia desde donde intentó condonar la deuda de su familia con el Estado. Ahora Correo Argentino fue a la quiebra y culpan al mismo Estado por no aceptar propuestas de pago de su deuda con quitas del 98,82%. Lo cierto, como demuestra Boquin en este nuevo escrito, es que Correo va a la quiebra porque quedaron al desnudo una enorme cantidad de maniobras fraudulentas, de vaciamiento de la empresa y de manipulación de las mayorías que exige la ley para un acuerdo con acreedores.

En su nuevo dictamen la fiscala Boquin dice que la quiebra de Correo Argentino es inapelable. No es una opinión. Explica que en un concurso de acreedores primero hay un período donde la empresa intenta llegar a un acuerdo, si eso falla se activa el cramdown o salvataje para que un tercero se haga cargo de la sociedad y si eso también falla la ley dice que “el juez declarará la quiebra sin más trámite”. Es textual. De hecho, la propia jueza Cirulli lo citó cuando decretó la quiebra. Agrega Boquin: “La ley concursal no prevé la posibilidad de apelar ese decisorio”. Los Macri igual apelaron y la jueza Cirulli suspendió la quiebra y envió el tema a la Cámara Comercial, donde interviene Boquin.

Tanto el Estado como la AFIP apelaron ese fallo de Cirulli que benefició a los Macri y en caso de que Cirulli no aceptara anular la suspensión de la quiebra plantearon que al menos le otorgue carácter devolutivo en lugar de suspensivo a la apelación de los Macri. ¿Cuál es la diferencia? En el suspensivo, valga la redundancia, se suspende el avance de la quiebra. En el devolutivo se permite su avance.

Boquin es clara: dice que la Cámara Comercial tiene que desestimar el pedido de los Macri y confirmar la quiebra de Correo Argentino. Los motivos que enumera son varios:

Los Macri no consiguieron las mayorías que pide la ley para acordar con sus acreedores

Las conformidades que consiguieron o son anteriores a la última propuesta que hicieron de pago o las obtuvieron “en fraude a la ley”, sea, no son válidas.

El Estado no aceptó la propuesta de pago de los Macri y, por ende, ya eso hace caer cualquier acuerdo ya que es el único integrante de la categoría A de acreedores y la ley pide mayoría de aceptaciones en todas las categorías

Los Macri dicen que todos los acreedores dieron su conformidad sus propuestas de pago. Pero no solo es falso sino que además hay muchos indicios de que manipularon las mayorías. Así lo advierte Boquin: “Las conformidades corresponden a 361 acreedores, advirtiéndose como denominador común que fueron suscriptas por letrados apoderados o cesionarios vinculados de una u otra manera con la concursada, razón por la cual no pueden considerarse genuinas ni legítimas, pues evidencian una manipulación en su obtención por parte de la concursada”. O sea, aparecen acreedores que aceptan las propuestas de los Macri representados por abogados vinculados a los Macri.

La fiscala Boquin explica que “la propuesta implica un pago a 11 años (10 años de capital y 1 cuota de intereses) que sumados a los 20 ya transcurridos haría que un crédito verificado se cancelara en 31 años, lo cual no constituye un pago razonable, considerando además que se ha ofrecido el pago de intereses a tasa pasiva en una economía con altísima inflación”. Para comprender la magnitud: debían 296 millones de pesos en septiembre de 2001, que eran 296 millones de dólares. Hoy son 2,6 millones de dólares al cambio oficial, 113 veces menos en dólares. Aún así aparecen acreedores que aceptan. Más que extraño.

“La conducta de adquisición de créditos para la emisión de votos favorables a la propuesta de acuerdo preventivo y consecuentemente, la imposición del acuerdo a acreedores ausentes o disidentes, enmascaran operaciones fraudulentas en las que el concursado, por interpósita persona, es quien realmente adquiere los créditos”, detalla Boquin. O sea, los Macri le aceptan la propuesta a los Macri. Como hizo Mauricio desde la presidencia pero con los acreedores privados. Encontró al menos 104 casos de cesiones. Los Macri decían que había una sola.

La manipulación de las mayorías de acreedores que pide la ley para decir que aceptaron la propuesta de pago de los Macri es otro punto clave que, para Boquin, es incluso previo al análisis de si lo que ofrecían pagar los Macri era abusivo o no. “La configuración de un supuesto de fraude a la ley, queda desplazado el análisis del carácter abusivo o no de la propuesta, pues su existencia adquiere relevancia por sobre cualquier otra circunstancia, condiciona la aprobación de la propuesta y exime de cualquier otra consideración”, dice en su dictamen.

Hay incluso casos insólitos de acreedores que supuestamente habían cedido sus créditos y luego volvieron a aparecer para aceptar la propuesta de pago. Todo esto indica que los hicieron figurar como que aceptaban y no era el caso. “Lo que ocurre es que ya ni la concursada percibe dentro del cúmulo de irregularidades esta situación demostrativa del fraude a la ley y los acreedores han olvidado que cedieron en forma onerosa sus créditos”, plantea Boquin.

Los Macri no solo no tienen las mayorías que pide la ley para lograr un acuerdo con los acreedores de Correo y la que dicen tener fue manipulada. Boquin muestra que aún si las tuvieran no se podría aprobar la propuesta de pago que implica quitas fenomenales en su deuda. Cita el fallo Arcangel Maggio de la Corte Suprema donde dice que “la conformidad de los acreedores a la propuesta de acuerdo ofrecida por el deudor es condición necesaria pero no suficiente para obtener la homologación, pues el juez puede ejercer un control sustancial de la propuesta, pudiendo denegar su aprobación si la considera abusiva o en fraude a la ley”. En criollo: aunque los acreedores acepten una propuesta de pago ridícula el juez no puede habilitarla, ya que es una típica maniobra para eludir el control judicial e indica que el pago se hace por afuera del acuerdo.

Como en dictámenes anteriores, la fiscala Boquin señala que este expediente ya lleva más de 20 años, que Correo Argentino ocultó información sobre sus cuentas y que hizo distintas maniobras de vaciamiento que perjudican a sus acreedores, entre ellos el Estado.

Entre esas maniobras de vaciamiento, que ya explicitó en otros dictámenes a lo largo de estos últimos años, detalla:

La compra a Socma Americana SA de acciones de la empresa uruguaya Neficor SA por U$S 2.100.000.

El pago de $521.500 a la empresa Comunicación Dinámica SA, de la cuál Correo es accionista y pero que a su vez esa empresa es acreedora de Correo.

Transferencias a Sideco Americana, la otra empresa madre del holding Macri, sin justificación. Por ejemplo, 18.000 dólares mensuales por el alquiler de oficinas para una empresa como Correo sin funcionamiento.

El pago de anticipos de honorarios a directores de la empresa, prohibido por la ley.

Pagos de honorarios a abogados y consultoras cuyos integrantes formaban parte del directorio de Correo o de alguna de las empresas de los Macri.

La reversión de aportes irrevocables en favor de Sideco Americana SA por 58 millones de pesos.La situación de la deuda con el Meinl Bank, el principal acreedor privado de Correo, que compró las deudas de los Macri con la Corporación Financiera Internacional y el BID valuadas en su momento en 179 y 194 millones de pesos y prestó conformidad a las propuestas de pago abusivas pese a que está en bancarrota, lo que indica que hay un acuerdo entre los Macri y el banco por fuera del expediente judicial.

“El denominador común parece haber sido el vaciamiento de la deudora en perjuicio de los acreedores, en beneficio de sus controlantes, como también de empresas vinculadas a la sociedad o al directorio, además de acuerdos espurios con el acreedor mayoritario”, resumió la fiscala Boquin.

Boquin afirma que los Macri en sus escritos vuelcan “a través de mentiras y falsedades, agravios que se sustentan maliciosamente en inexactitudes y engaños que no pueden dejar de señalarse pues, no sólo crean un relato que luego difunden a la opinión pública sino que contaminan el expediente afectando la búsqueda de la verdad real y, poniéndose en una situación de víctima no siendo tal”.

En su último dictamen Boquin dedica varias páginas a enumerar las mentiras de los Macri en el expediente. Dice, textual:

Es falso que exista aceptación o adhesión del 100% de los acreedores.

Es falso que no exista impugnación de los acreedores o que ningún acreedor haya impugnado.

Es falso que exista pago íntegro, oportuno, total, casi mecánico, sin dilación e inmediato del crédito del Estado.

Es falso que el paso del tiempo, la duración del proceso y el abuso del mismo no le sea imputable a los Macri.

Es falso que no existan acreedores laborales.

Es falso que exista una sola cesión de créditos o que no hayan existido numerosas o múltiples cesiones de créditos.

Es falso que no haya acreedores que ejerzan posiciones dominantes. El Meinl Bank posee más del 38% del total del capital computable en la categoría C, es decir, sin su conformidad es imposible lograr la mayoría de capital.

Es falso que Correo se haya esforzado en épocas del Covid para lograr la obtención de conformidades y ratificaciones.

Es falso que la jueza Cirulli y ella no tengan competencia.

Es falso que no haya acreedores incómodos.

Es falso que Socma Americana haya avalado el pago de la propuesta de la concursada o que ello conste en actas existentes en el expediente.

Y agrega: “Lo que si es cierto es que existió fraude en la administración de la concursada llevándose adelante actos que requerían autorización judicial a espaldas del tribunal, fraude en el endeudamiento de la deudora con sus controlantes, salidas de activos sin justificación real, pago de honorarios a directores en contravención con la ley, acuerdos espurios con el Meinl Bank, fraude en la obtención de las conformidades”.

En el caso también está metida la Corte Suprema, que demora resolver un planteo de los Macri para que, luego de 20 años, el caso pase de la Justicia Nacional a la porteña. Hasta el procurador interino Eduardo Casal opinó que la Justicia porteña no puede meterse en el caso, pero hasta que la Corte no se expida la cuestión sigue latente. ¿En que querían los Macri que se meta la Justicia porteña? En apartar tanto a la jueza Cirulli como a la fiscala Boquin y que todo lo relativo a la quiebra de Correo quede en la nada.

Para Boquin, el intento de Socma como accionista de Correo de apartarla del caso solo tiene como objetivo “buscar un tribunal que considera más ‘amigable’ a sus intereses entre por la ventana a través de lo que la doctrina denomina fórum shopping”. “Desde ya me opongo a cualquier intento de sustraer la causa de sus jueces naturales”, dice Boquin en su último dictamen. La última palabra la tiene la Corte.

 

Fuente: El Destape

También en info135

Algunas reflexiones a los 40 años de Malvinas

Alfredo Silletta

1942

Alfredo Silletta

Como se gestó el regreso de Perón a la Argentina

Alfredo Silletta

Salir de los comentarios