El escándalo vuelve a golpear a la Casa Rosada y tiene como protagonista a Manuel Adorni, cada vez más complicado por una serie de denuncias que ponen en duda su discurso público de austeridad.
Luego de la polémica por el vuelo privado a Punta del Este y la inclusión de su esposa en la comitiva oficial, ahora se suma una acusación más delicada: la presunta construcción de una casa en un exclusivo country que no habría sido declarada en su patrimonio.
La diputada Marcela Pagano amplió su denuncia penal por presunto enriquecimiento ilícito y apuntó directamente contra el jefe de Gabinete. Según su presentación, Adorni habría construido una vivienda en el Country Indio Cuá Golf Club, ubicado en Exaltación de la Cruz, sin incluirla en su declaración jurada.
Se trata de un barrio privado de alto nivel, con cancha de golf de 18 hoyos, múltiples instalaciones deportivas, sector hípico, club house, seguridad permanente y todos los servicios de un estilo de vida de elite. El valor de las propiedades ronda entre los 150 mil y los 250 mil dólares, con costos de ingreso millonarios.
Sin embargo, en su declaración jurada, Adorni sólo consignó el 50% de un departamento en la Ciudad de Buenos Aires y el 100% de otro en La Plata recibido por donación. No hay registro de terrenos, construcciones ni propiedades en Exaltación de la Cruz.
La denuncia también pone el foco en la incompatibilidad entre los ingresos del funcionario y su nivel de gastos. Pagano advierte que resulta difícil justificar no sólo la supuesta construcción de una vivienda en un country, sino también el uso de vuelos privados, viajes al exterior y consumos elevados con tarjeta.
En este contexto, desde el Gobierno salieron rápidamente a desmentir versiones sobre una posible salida de Adorni, en un intento por contener el impacto político. Sin embargo, el caso ya escaló y suma presión sobre una gestión que había hecho de la transparencia y el combate a la “casta” una de sus principales banderas.
El problema no es sólo la casa, ni el country, ni los viajes. El problema es la contradicción. Porque mientras se le pide sacrificio a la sociedad, las denuncias muestran un poder que parece vivir en otra realidad. Y cuando el relato se cae, lo que queda expuesto no es un error: es un modelo.
