26 mayo, 2017

Macri intenta imponer a otro juez amigo: el ex ministro Carlos Mahiques

La reunión plenaria de la Cámara Federal de Casación Penal, máxima instancial penal del país, terminó ayer en un escándalo por el intento de trasladar de manera definitiva y sin concurso del juez Carlos Mahiques, ex ministro de Justicia de María Eugenia Vidal, para ocupar una de las cinco vacantes que hay en el tribunal.

Mahiques es integrante de la Cámara de Casación porteña, que se ocupa de los delitos comunes. El magistrado estuvo de licencia cuando fue nombrado ministro de Justicia bonaerense entre diciembre de 2015 y mayo de 2016. Dos de sus hijos trabajan en el ministerio de Justicia de la Nación y otro es fiscal federal. En tribunales le atribuyen la dilación de la causa contra el Presidente por la represión en el hospital Borda mientras transcurría la campaña electoral en 2015 (y de la que fue finalmente desvinculado).

Ahora Mahiques pidió ser trasladado en forma definitiva a la Casación con competencia federal para ocupar el lugar que dejó en la Sala II Pedro David, que se jubiló por el fallo de la Corte Suprema que estableció que los jueces deben irse a 75 años a menos que reciban un nuevo acuerdo del Senado. El Consejo de la Magistratura evalúa su traslado y pidió opinión a la Cámara de Casación Penal. Ya hubo otras discusiones similares en ese organismo. La última fue la del juez de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta, trasladado al juzgado con competencia electoral por impulso del macrismo.

El encuentro de ayer terminó en escándalo: hubo golpes en la mesa y hasta una jueza descompensada. El pedido de pase definitivo causó estupor en la Casación que funciona en Comodoro Py, entre otras razones porque ya hay un concurso en marcha para cuatro vacantes que hace tiempo existen en la Cámara. Mahiques se había presentado pero abandonó en el camino.

La jueza Ana María Figueroa insistió en la reunión en plantear que es la Constitución la que establece la obligación de concursar para ser juez; que no es posible pedir traslado para quien ocupa un cargo en otra jurisdicción (Mahiques es camarista en la ciudad de Buenos Aires y quiere convertirse en camarista federal); y, además, para poder obtener un traslado, un juez debe tener cuatro años de antigüedad en su último cargo. La mayoría de los integrantes del tribunal hicieron planteos en esa misma línea.

El punto de mayor tensión se produjo cuando el juez Juan Carlos Gemignani trató de hipócritas a sus colegas por haber avalado en 2015 la designación de conjueces abogados como subrogantes en la cámara. La diferencia es que eran nombramientos transitorios y Mahiques quiere quedarse de manera definitiva.

La decisión final, de todos modos, será del Consejo de la Magistratura que, cuando consultó por Culotta a las cámaras Electoral y la Federal de La Plata, desoyó las objeciones y lo nombró igual. En ese organismo se desempeña uno de los hijos de Mahiques como representante del Poder Ejecutivo.

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