El gobierno de Javier Milei ya tiene diseñada una estrategia parlamentaria de cara al inicio del Mundial de Fútbol que se pondrá en marcha en pocos días más. Mientras la atención pública y de los medios de comunicación se concentrará en el desempeño de la Selección argentina en Estados Unidos, la Casa Rosada planea mantener el Congreso Nacional en pleno funcionamiento para avanzar con varios proyectos de alto perfil.
El objetivo del oficialismo es concretar una o dos sesiones clave durante la segunda mitad de junio, un período que consideran propicio para consolidar reformas estructurales, antes de que el escenario político comience a complejizarse por el calendario electoral del próximo año.
Para asegurar el éxito de esta ofensiva legislativa y evitar cualquier tipo de imprevisto por falta de votos, el Poder Ejecutivo ha transmitido un pedido informal a sus diputados y senadores de La Libertad Avanza (LLA) para que desistan de viajar a territorio norteamericano. Si bien se aclaró que no existe una prohibición explícita (siempre que los legisladores puedan justificar patrimonialmente el viaje y se comprometan a regresar de inmediato ante una eventual convocatoria a sesionar), la directiva busca evitar ruidos innecesarios en la opinión pública.
Estrategas del espacio argumentan, además, que el clima mundialista facilita la articulación de consensos y la obtención de respaldos por parte de bloques aliados.
La administración de Milei ha definido dos proyectos como prioridades absolutas para la segunda mitad del año. El primero de ellos es el denominado Súper RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), una ambiciosa herramienta de desarrollo orientada a la atracción de capitales superiores a los 1.000 millones de dólares, enfocados exclusivamente en las denominadas “industrias del futuro”, tales como la producción de vehículos eléctricos, baterías de litio, paneles solares y energía eólica.
La segunda prioridad radica en la reforma política, cuyo eje central es la derogación o modificación sustancial del sistema de Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El Súper RIGI, cuyo debate en comisiones se iniciará la próxima semana en la Cámara de Diputados de forma conjunta con la nueva ley de Lobby, replica el espíritu pro-mercado de las normativas aprobadas en la ley Bases. El proyecto incorpora fuertes incentivos tributarios y aduaneros, incluyendo una alícuota especial del 15% en el Impuesto a las Ganancias, esquemas de amortización acelerada para infraestructura y la reducción al 3,5% del gravamen sobre dividendos.
Por el lado de la reforma política, el oficialismo busca destrabar las resistencias que han mantenido paralizado el proyecto en el Senado. Para lograr la media sanción y sumar el apoyo clave del PRO, la UCR y varios gobernadores provinciales, la mesa política evalúa una propuesta intermedia formulada por la senadora Patricia Bullrich: mantener las primarias, pero eliminar la obligatoriedad del voto.
Aunque persisten dudas sobre el impacto real en el ahorro fiscal bajo esta modalidad, las negociaciones avanzan a paso firme mediante intensos contactos con mandatarios del interior para asegurar una victoria legislativa determinante.
En el bloque de LLA reconocen que, superado el invierno, el alineamiento de algunos gobernadores que han colaborado con la Casa Rosada podría verse afectado por las lógicas exigencias de la competencia electoral de 2027 en sus respectivos distritos. No obstante, diputados clave del espacio señalan que la viabilidad y el éxito de esta agenda de reformas estructurales dependerá, fundamentalmente, del proceso de consolidación y de los resultados que muestre la actividad económica.
