15 septiembre, 2019

El desprecio a los intendentes de Cambiemos en las barriadas bonaerenses: “No aguantamos más a estos chetos”

Para intentar remontar los resultados de las PASO, los intendentes de Cambiemos ya pusieron primera en la campaña del “sálvese quien pueda” centrada exclusivamente en el distrito y despegándose del presidente Mauricio Macri y de la gobernadora María Eugenia Vidal. Pero no les está siendo tan fácil como pensaban: es que tras las PASO, el rechazo popular creció y en muchos barrios crece cada vez más la necesidad de querer “sacar a los chetos” del gobierno.

El triunfo arrasador del Frente de Todos dejó un panorama local más que preocupante para Cambiemos: si se repite en octubre, el peronismo pasaría a controlar 87 municipios de los 135 en diciembre, contra los 62 que tiene hoy; mientras que el oficialismo retrocedería de los 69 actuales a 45 y perdería distritos clave del Conurbano que conquistó en 2015. En las PASO, sólo Jorge Macri (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro) y Jaime Méndez (San Miguel) ganaron y se pusieron a resguardo de la ola de votos en contra que pasó por encima al resto.

Los casos más emblemáticos de la derrota son los de Quilmes, Tres de Febrero, Lanús, Pilar y Morón, que perdieron frente a los candidatos peronistas. En algunos casos lo hicieron frente a la sumatoria de todos los que competían en interna, lo que les da esperanza de pelearla en octubre. En otros, el propio intendente hasta sacó menos votos que quien finalmente será su competidor.

Para intentar dar vuelta la moneda, con el aval de Vidal, los jefes comunales ya pusieron en marcha la campaña en soledad, despegados del presidente y de las estrategias de campaña del jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, a quien lo quieren lejos hasta de los asados y el fulbito. Y tomaron medidas populistas como otorgar un bono a los municipales – es el caso de Jorge Macri en Vicente López, quien pese a que ganó no quiere darle ninguna ventaja a su rival- o decretar la emergencia alimentaria, como hizo el intendente amarillo de San Nicolás, Passaglia, o universalizar el servicio de los comedores y entregar subsidios a clubes como hizo el mandamás de Junín, Pablo Petrecca.

Pero los manotazos de ahogado pueden no ser suficientes: el efecto derrota y post PASO, sumado a la devaluación, sólo empeoraron el panorama para los jefes comunales y hoy en sus recorridas y timbreos muchos vecinos les hacen sentir el rigor. “En las barriadas, nos están votando en contra diez de diez. Es ya una cuestión de clase, visceral: es ‘hay que sacar a los chetos'”, contó un intendente para ejemplificar lo que está ocurriendo en algunos distritos.

Casos testigo de la derrota

El caso de Quilmes es uno de los más complicados. Tras una gestión muy cuestionada por el oficialismo y la oposición, el intendente Martiniano Molina quedó 21 puntos abajo – 30 a 51- del Frente de Todos, que dirimía su interna entre seis candidatos. La ganadora de esa pulseada fue la diputada nacional Mayra Mendoza, quien obtuvo 95 mil votos de los 175 mil totales, y ahora se enfrentará al intendente, que no iba a internas, y cosechó 104 mil votos.

En Pilar, Nicolás Ducoté perdió por 13 puntos frente al único candidato del Frente de Todos, Federico Achaval. El conteo terminó 46 a 33 con 16 mil votos a favor del opositor. La gestión está desgastada hace tiempo.

El municipio de Morón también preocupa. Ramiro Tagliaferro perdió 36 a 43 frente a su antecesor, Lucas Ghi, quien ganó cómodamente la interna frente a Oscar Solito. En el conteo provisorio, Ghi obtuvo 13 mil votos más que Tagliaferro. El ex esposo de María Eugenia Vidal centrará su campaña en apunta contra la “pesada herencia” recibida de manos de Ghi.

En Lanús, contra lo que se esperaba, Néstor Grindetti quedó 13 puntos abajo de sus cuatro rivales del Frente de Todos que le ganaron 47 a 34, pero fue el candidato más votado. Sacó 98 mil votos contra los 62 mil que obtuvo Edgardo Depetri, quien será finalmente su rival en las elecciones generales. Pero las cuatro listas peronistas cosecharon en total 137 mil votos. De cara a octubre, Grindetti ya adelantó que centrará su campaña en los problemas locales y en defender las medidas que mejoraron la calidad de vida de la gente en su gestión como las cloacas, el SAME, el asfalto. Cumplirá con una agenda estrictamente local: reuniones con comerciantes, jubilados, vecinos.

En Tres de Febrero, Diego Valenzuela perdió por 12 puntos frente a las cinco listas que compitieron en la interna del Frente de Todos. La pulseada en octubre será contra el diputado provincial de Unidad Ciudadana, Juan Debandi. El intendente sacó 72 mil votos, mientras que todo el peronismo obtuvo 97 mil votos.

En el interior, los resultados en La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca encendieron las alarmas. En la capital provincial, Julio Garro terminó 10 puntos abajo del Frente de Todos, que llevaba a cinco postulantes. Ahora tendrá que medirse con la jefa del bloque de diputados de UC, Florencia Saintout. En La Feliz, Cambiemos ganó 35 a 27 la pelea local. El diputado Guillermo Montenegro ganó la interna amarilla, pero Fernanda Raverta, de “Todos”, fue la más votada. En Bahía, el oficialismo ganó por apenas dos puntos.

1 Comment on El desprecio a los intendentes de Cambiemos en las barriadas bonaerenses: “No aguantamos más a estos chetos”

Deja tu comentario

Your email address will not be published.


*