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La Plata
30 noviembre, 2021
OPINIÓN

El Gobierno se prepara para “el día después” de las elecciones, con la idea de tender puentes hacia la oposición

Reforzar el poder y la institucionalidad presidencial sumado a la necesidad de avanzar con una serie de acuerdos básicos con la oposición, empresarios y sindicalistas para encarar los últimos dos años de la gestión de Alberto Fernández, serán los ejes centrales con los que el Gobierno arrancará el próximo lunes, es decir, el día después de las elecciones legislativas del domingo.

Y mientras la idea es acortar lo máximo posible el margen de distancia con la oposición, el 15 se inaugurará una nueva etapa de la gestión, más allá de lo que indique el resultado de los comicios. Y de ahí que se apuntará a dejar atrás la pandemia y poner en marcha todas las actividades económicas, sociales y deportivas tal como estaban antes de la llegada de coronavirus. Después de todo, ese proceso ya empezó, y se profundizará.

Así, se buscará alcanzar una agenda común que incluirá un eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero también con temas vinculados a la producción, empleo y la educación.

El llamado a construir consensos será uno de los ejes del discurso del oficialismo después del 14 de noviembre, pero siempre con la premisa de que todavía quedan dos años de gestión. “Nosotros gobernamos”, aclararon desde el primer piso de Casa Rosada.

“El 15 tenemos que gobernar, eso no cambia por la elección”, describió en estos días un hombre muy cercano a Alberto. Los principales interlocutores del oficialismo serán el jefe de Gabinete, Juan Manzur, el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el ministro del Interior, Wado de Pedro.

En este sentido, desde la administración del Frente de Todos entienden que no llegó todavía el momento para establecer los puentes de comunicación. “Estamos en medo de una pirotecnia verbal que se exacerba, se radicaliza. El dato objetivo es que el 14 habrá dos diputados más o dos senadores menos, pero el 15 hay que seguir gobernando”, buscó desdramatizar un gobernador peronista con ascendencia en la toma de decisiones nacionales.

El mensaje que más se escucha en los últimos días, es que debe primar la racionalidad, con la premisa de estar lo más sólidos posibles para enfrentar lo que viene. ¿Qué es lo que viene? La negociación con el FMI, la lucha por controlar la inflación, y la búsqueda de un acuerdo con la oposición para generar condiciones de gobernabilidad en un contexto de crisis económica y altos niveles de pobreza e inseguridad.

Y más allá de algunos posibles cambios en el gabinete, en el Gobierno entienden que es clavel la continuidad del ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre todo para cerrar el acuerdo con el FMI. La gestión de Fernández necesita estabilidad y previsibilidad. Sacarlo de su puesto, solo sembraría más incertidumbre. Sin embargo, el resultado electoral marcará con más precisión el mapa de los días que siguen al 14 de noviembre.

En cuanto a la institucionalidad presidencial -o la centralidad-, esa idea tiene un mensaje político y apunta a que Fernández se haga “cargo de conducir” el gobierno, dentro de la mecánica de funcionamiento del Frente de Todos.

En otras palabras, se plantea la necesidad de que el debate tiene que ver con una deuda del presidente respecto a la institucionalidad del frente electoral, un espacio donde se pueda dar discusiones políticas y de rumbo, aunque la acción última debe ser de Alberto, que es quien conduce.

En tanto, para inaugurar la segunda etapa del gobierno, la CGT y las organizaciones sociales están convocando al PJ y a distintos sectores, a una movilización por el Día del Militante, que se celebra el próximo miércoles 17: la idea es relanzar la necesidad de priorizar el empleo, la producción, la recuperación económica, la institucional y el diálogo político.

La movilización está pautada para tres después del comicio, y la intención será empezar a dar vuelta la página de la primera mitad del gobierno de Fernández que estuvo marcado por la pandemia y la brutal herencia recibida del macrismo -con sus crisis vinculadas-.

Un dirigente del Frente de Todos lo resumía con estas palabras: “La pandemia está llegando a su fin, la recuperación se consolida, va a ser más homogénea, y aunque siempre es desigual porque a algunos sectores les llega menos, el 2022 va a ser un mejor año, y el Gobierno debe aprovechar ese envión”.

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1 comentario

Griselda 11 noviembre, 2021 at 8:50 pm

No te los van a dar ,a si que coemnza ya a gobernar por decreto y hace lo que tenes que hacer , sin miramientos

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