Una vez más, las patronales de “el campo”, creyéndose los dueños del país, van a volver a exteriorizar su rechazo al Gobierno, y ya están avisando que, de no aceptar sus condiciones, “se puede desatar un nuevo conflicto”, por lo que no se descarta que el próximo viernes anuncien un nuevo lock-out agro-ganadero, que implicaría la no comercialización de sus alimentos.
Así lo darían a conocer ese día durante una marcha que tendrá como epicentro la ciudad bonaerense de San Nicolás.
La idea de los productores que se pusieron al frente de la movilización es sumar otros sectores económicos como comerciantes, empresarios y la ciudadanía en su conjunto, por lo que no se descarta una reedición de aquel slogan que se lanzó allá por 2008 durante el debate por la 125, “Todos somos el campo”.
También se habla entre los productores de organizar movilizaciones en otros puntos del interior del país, y no se descarta una movilización hacia el Obelisco, en la Ciudad de Buenos Aires.
Como no podría ser de otra manera, desde el macrismo se viene agitando la protesta en forma de acto político electoral de cara a las legislativas de este año. Tanto es así que uno de los más fervientes impulsores de la marcha es Luis Miguel Etchevehere, el ex ministro de Agricultura de Mauricio Macri.
Desde su cuenta de Twitter, escribió: “¿El gobierno quiere que hagamos un plan ganadero? ¡Hagamos un plan de lucha! El 9 voy a San Nicolás”.
En tanto, detrás de ésta, como de cuanta movilización que llevan adelante los dueños del campo, aparece el grupo “Campo Más Ciudad”, un “grupo de choque” que nuclea a más de 500 terratenientes a quienes los une su recalcitrante antiperonismo. No les importa la República ni la democracia. Sólo defienden sus intereses. Se creen el ombligo del mundo. O al menos, de la Argentina.
La organización, a nivel nacional, busca debilitar al gobierno de Alberto Fernández. Les encanta mantener presencia al costado de las rutas, intentan marcarle la agenda del Frente de Todos y, por supuesto, reclamar por la “República”, “libertad de mercado” y “libertad de expresión”.
Mientras añoran aquel clima de guerra que caracterizó el conflicto agropecuario de 2008 contra la entonces presidenta Cristina Kirchner por la 125, aseguran estar “en alerta” para responder a “cualquier medida autoritaria”, y con ese mote definen a “la reforma agraria”, “la persecución a la prensa” o “el delirio de una justicia adicta”.
En esa dirección, el sector agrario vinculado y alimentado por Juntos por el Cambio desde hace un mes viene generando en chats del sector y redes una salida a las rutas para el próximo viernes, como una queja contra lo que considera medidas equivocadas del Gobierno nacional.
La convocatoria tiene además consignas difusas que no están en la agenda pública, como la defensa a la propiedad privada, la medicina prepaga, el trabajo, la educación y la producción. Y ha cosechado en los grupos de Whatsapp del campo ultra posiciones políticas que llaman a repetir los hechos de la discusión por las retenciones móviles del 2008.
“Ciudadanos movilizados. Si vienen por todo, nos encontrarán defendiendo todo. Educación, salud privada, trabajo y seguridad. #9JYOVOY”, reza el flyer oficial de la convocatoria, que llama a un encuentro masivo el 9 de Julio en San Nicolás.
En la convocatoria del 9J describen: “Nos movilizaremos a San Nicolás para manifestarnos en reclamo de medidas que alienten la producción y el trabajo. En diciembre de 2019, a pocos días de asumir, el actual gobierno inició su campaña contra el campo con un aumento repentino de retenciones. En aquella ocasión, como en tantas otras, los productores empezamos la lucha para defender el fruto de nuestro trabajo. Pero, pocos meses después, la pandemia golpeó nuestro país, y decidimos postergar la pelea para aportar a la patria haciendo lo que mejor sabemos hacer: producir”.
En este sentido, se preguntan: “¿Cómo retribuyó el gobierno este gesto?”. “Con desdoblamiento cambiario, el intento de expropiación de Vicentín, el cupo de exportación del maíz, el apoyo a Grabois y los suyos ante la usurpación de campos, el cierre de la exportación de carnes, y el eterno discurso anticampo al que nos tienen acostumbrados”, responden.
“Por este motivo, convocamos a todos los ciudadanos, de todos los rubros y actividades, a sumarse a esta movilización. No es una marcha por el campo, sino por todos los argentinos honestos y trabajadores que aspiran a algo más que vivir de la limosna del Estado. No permitamos que las ambiciones y caprichos de unos pocos sellen el destino de una Nación que tiene todo para ser grande, próspera y libre”, concluyen.
