Mauricio Macri venía envalentonado. Y no era para menos, teniendo en cuenta que la justicia no dejaba de darle una mano en todas y cada una de las causas en las que directa o indirectamente lo tienen como protagonista. Sin embargo, no siempre se gana, y ahora el ex presidente quedó casi nocaut en los comicios que le quedan y que más le interesaban y, eventualmente, podría ser su jubilación política: la Cámara Civil ordenó que las elecciones en el club Boca Juniors se lleven a cabo el próximo domingo.
De esta manera, se deja sin efecto la medida cautelar dictada a pedido de la oposición encabezada por Andrés Ibarra y Macri por presuntas irregularidades en el padrón electoral, y dejó así al candidato a presidente oficialista, Juan Román Riquelme, con la razón judicial y todavía mejor parado para ganar la contienda.
El hecho es que a pesar de las presiones y trabas del macrismo, los socios de Boca podrán entonces elegir a su próximo presidente y autoridades este domingo 17, evitando la postergación de los comicios hasta el año próximo y, sobre todo, la temida intervención judicial del club.
Una vez conocida la decisión de la Cámara, la Comisión Directiva del club comandada por Jorge Amor Ameal y Riquelme se movió rápido, y tras una reunión que duró casi una hora, puso la fecha y la hora (entre las 9 y las 18).
La resolución de la Sala E de la Cámara también dictaminó que deberán votar todos los socios que figuran en el padrón electoral, incluidos los 13.800 que la lista opositora quería impugnar.
El fallo de los camaristas Ricardo Li Rosi, José Fajre y Marisa Sorini profundizó sobre la situación de los socios apuntados en la denuncia presentada por Ibarra para impedir las elecciones, haciendo foco en el “cercenamiento” de sus derechos.
En concreto, la resolución de la Sala E del tribunal da luz verde para la compulsa entre esa fórmula macrista y la oficialista compuesta por el binomio Riquelme-Jorge Amor Ameal, que con el ídolo xeneize al frente brindó múltiples declaraciones a la prensa en las que enterró los argumentos opositores.
La Cámara Nacional de Apelaciones había rechazado lo reclamado por la oposición y entonces la resolución volvió a la Cámara Civil, que ordenó la realización de las elecciones “a padrón completo”, vale decir con los 13.800 socios activos cuestionados por haber alcanzado presuntamente ese rango de forma masiva e irregular.
Los jueces decidieron que la cautelar otorgada en primera instancia por la magistada Alejandra Abrevaya, a quien destrozaron en términos profesionales, que suspendía los comicios en Boca estaba mal concedida y habilitaron así que las elecciones en el Xeneize se hagan con el padrón completo cuando la institución lo decida.
La oposición en la que manda Macri podría seguir la contienda judicial y recurrir el fallo de la Cámara por recurso extraordinario y llegar incluso hasta la Corte Suprema. Sin embargo, las voces – y las encuestas – de los últimos días arrojan malas noticias para los intereses amarillos, por lo que insistir con el “escritorio” vulneraría aún más el ya afectado papel del ex mandatario nacional en Boca. Por lo tanto, arece altamente improbable llevar hasta esa instancia esta cuestión, además, porque sería insólito que el máximo tribunal admita como tema institucional los comicios en un club de fútbol.
El fallo de la Cámara es contundente por varias vías, en las cuales deja muy mal parados a la oposición y a la jueza de primera instancia, y muy bien a Riquelme y sus argumentos.
Por un lado, establece de manera clara que los 13.800 socios objetados por Macri, llamados “truchos”, ya tienen su derecho adquirido hace más de un año y que eso no fue discutido en su momento, y que además en la presentación del caso no se pidió que se los devuelva al status anterior, el de adherentes. Eso lo deja en claro el artículo 18 del Estatuto del club, que, como precisó el apoderado de la lista de Riquelme, los considera plenamente con derecho a voto. Por otro lado, manifiesta que tampoco estos socios fueron oídos por la jueza antes de tomar una decisión, otro de los puntos invocados por el abogado.
Además de esa falencia grave, la Cámara también le señala a Abrevaya, jueza señalada por sus múltiples vínculos con el macrismo, que para suspender un acto de esta naturaleza tiene que tener algún grado de certeza importante y no mera sospecha de que puede estar ante una situación irregular.
Además, el fallo dice que si había una conducta poco transparente el caso debía llevarse adelante cuando se sospechó el presunto ilícito, un año antes, y no ahora, cuando esos socios ya lo son por pleno derecho. Ibarra y Macri dicen que pidieron dos veces que se les deje ver el padrón completo y que eso se postergó, pero lo cierto es que esa postergación aún estaba en fecha de impugnación posible y que, cuando lo hicieron la CD por mayoría rechazó esa idea.
Por último, la Sala, si bien no lo dice expresamente, deja traslucir que el pase discrecional de socios de una categoría a otra, en todo caso, está avalado por el estatuto y lo que éste no dice, así como por los usos y costumbres del club desde que se inició con esta medida, que además fue votada por la CD que lideraba Daniel “Tano” Angelici, el operador judicial de Macri, por lo que no hace lugar al reclamo.
