Mientras la inversión cae de manera alarmante, las jubilaciones y los salarios permanecen congelados, los alimentos y el transporte no dejan de aumentar y las familias se endeudan para llegar a fin de mes, el presidente Javier Milei volvió a exhibir su alineamiento con el Fondo Monetario Internacional. En ese contexto, prometió profundizar la explotación de Vaca Muerta mientras el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, volvió a cuestionar con firmeza el rumbo económico del Gobierno nacional.
“A la directora del FMI le digo que el petróleo que fue a ver es argentino y tendría que utilizarse para impulsar el desarrollo, la industria nacional y para que los argentinos puedan acceder a la energía a un precio razonable”, afirmó Kicillof durante una actividad en Lomas de Zamora.
Las declaraciones del mandatario provincial llegaron en un momento de fuerte tensión política, luego de que Cristina Fernández de Kirchner presentara ante las Naciones Unidas una denuncia por el proceso judicial que derivó en su condena e inhabilitación perpetua. Tras esa presentación, crecieron las especulaciones sobre una eventual candidatura de la ex presidenta en unas futuras PASO.
Desde el Movimiento Derecho al Futuro respaldaron la decisión de acudir a los organismos internacionales y recordaron que Kicillof ha sostenido en reiteradas oportunidades que la condena contra Cristina constituye una “aberración jurídica” y que es necesario explorar todos los caminos institucionales para revertir esa situación.
Sin embargo, cerca del gobernador insisten en que la prioridad no son las candidaturas. La estrategia continúa centrada en evitar la discusión anticipada sobre los nombres, trabajar en un programa que vuelva a enamorar a la sociedad y construir una amplia coalición opositora con vocación de gobierno.
Aunque dirigentes como Teresa García, Máximo Kirchner y otros referentes cercanos al kirchnerismo impulsan la posibilidad de que Cristina compita en unas PASO, en el entorno de Kicillof consideran que todavía no es tiempo de hablar de nombres. “Nosotros no tenemos ningún apuro”, repiten desde la Gobernación.
En ese mismo sentido, también confirmaron que el mandatario bonaerense no participará del acto convocado por el gobernador riojano Ricardo Quintela por el 50° aniversario del asesinato de monseñor Enrique Angelelli. La convocatoria pretendía reunir a distintos referentes nacionales, entre ellos Kicillof y Máximo Kirchner. Sin embargo, desde La Plata explicaron que no tenía sentido “sacarse una foto” después de las descalificaciones que recibió el gobernador bonaerense durante los últimos meses.
“Este es el año de la construcción política”, sintetizan en el Movimiento Derecho al Futuro. La convicción del espacio es que el desafío inmediato pasa por consolidar una alternativa al modelo libertario y que, llegado el momento electoral, todos los sectores del peronismo tendrán la posibilidad de competir democráticamente si así lo deciden.
Mientras el Gobierno nacional profundiza el ajuste, entrega recursos estratégicos y apuesta a la confrontación permanente, Kicillof insiste en recorrer el camino inverso: construir una alternativa, defender la producción y pensar en el país que viene. En tiempos de marketing y motosierra, la discusión de fondo sigue siendo quién gobierna para la Argentina y quién gobierna para el Fondo Monetario Internacional.
