El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, decidió ponerse hoy el traje de candidato presidencial para el año próximo, cuando en un multitudinario encuentro que encabezó en Avellaneda, anunció: “Cuenten conmigo”.
Sobre el final del acto, y ante el reclamo de las 30 mil personas que esta tarde asistieron al campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Villa Domínico, el mandatario lanzó virtualmente su candidatura. Fue cuando dijo: “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero sobre todo, que nos permita empezar una etapa distinta”.
En un claro mensaje dirigido a la interna del peronismo, sostuvo que “las nuevas canciones se componen colectivamente y de abajo para arriba”, por lo que “se respira algo nuevo, que está creciendo y se está, como corresponde, organizando. Hace más de un año nos pusimos en movimiento y acá estamos hoy, en Avellaneda, avanzando derecho al futuro”, aseguró.
El plenario, de carácter federal, se realizó bajo la consigna “A organizar la esperanza”, y Kicillof, como principal orador, buscó exhibir la estructura política que su espacio, “Derecho al Futuro”, construyó a nivel nacional de cara a las elecciones de 2027. El encuentro contó con presencia dirigencial de al menos diez provincias.
“Gracias por venir hasta acá de todas las provincias de la Argentina, de todos los rincones del país, a participar, debatir, reflexionar y pensar en el futuro. Hoy lo empezamos a construir”, subrayó.
Señaló que “hay algo que se repite en todos lados, obras paralizadas, economías regionales golpeadas, negocios que cierran y sectores productivos sin horizontes”. “No forman parte del proyecto nacional porque con Milei ese proyecto dejó de existir”, apuntó.

Cuestionó que el presidente “no recorre la Argentina, no conoce sus provincias y no inaugura una obra”. “Es un gobierno nacional que abandonó a las provincias, a su gente y abandonó también la idea misma de una Argentina integrada”, completó.
“Estamos acá reunidos porque nosotros hacemos y pensamos exactamente lo contrario”, planteó, tras remarcar los recorridos que realizó en el último tiempo, y destacó el diálogo con los distintos sectores, entre los que destacó a los jóvenes, trabajadores y dirigentes.
En otro fragmento de su discurso, Kicillof hizo mención al sorpresivo reclamo del gobierno nacional por la soberanía argentina en las islas Malvinas.
“El problema no es lo que Milei recitó durante 15 minutos, el problema es lo que hizo en estos tres años. El mismo Milei que nos habla de Malvinas, resulta que es confeso admirador de Margaret Thatcher [ex primera ministra del Reino Unido]; el Milei que habla de soberanía es el mismo que impulsó la venta de tierra de nuestra patria; el mismo que pide por cadena nacional la unidad, es el que lleva años insultando agrediendo y dividiendo, y el que dice viva la patria, es el mismo que la destruye. En definitiva, ni nacionalista ni patriota, Milei es cartón pintado”, aseguró.
En ese marco, advirtió: “Para construir una alternativa nacional, primero hay que escuchar a la Argentina y eso es lo que vamos a seguir haciendo. Después es lo que está viviendo nuestro pueblo, por lo que entendemos que no se va a salir de esta situación tan dramática ni con jugadas mágicas ni improvisaciones”.
“Se necesita mucho trabajo, participación, encuentros y estamos hoy dando un paso importantísimo para que eso ocurra”, valoró Kicillof, en tono proselitista. “Nos mueve una convicción, no puede haber una solución provincial para una tragedia que es nacional”, remarcó.
Asimismo, aclaró: “No me interesa una construcción a control remoto, tenemos que escuchar, sumar, organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”. “Después de tres años de este experimento, la conclusión es clara: con Milei, la Argentina no sólo no va bien, es exactamente al revés”.
Calificó como “una verdadera catástrofe” lo que sucede en el país y convocó: “El año que viene tenemos que cambiar el rumbo económico de la Argentina”. Cuestionó “la mentira, el insulto y el odio como método político”, pero aclaró que lo que “más preocupa el modelo que están aplicando”.
“Este plan no sólo es destructivo, sino que está fuera de tiempo y de lugar, va a contramano de lo que está pasando en el planeta”, reflexionó sobre “un gobierno fanatizado” con “una teoría antigua”. “Es un gobierno ignorante, entreguista e insensible”, completó.
Luego, continuó: “Los mismos que financian esa industria del odio y de la mentira hablan permanentemente del equilibrio, la estabilidad y el orden. Pero claramente no hay estabilidad si las familias no llegan a fin de mes, no hay orden si los hogares están tapados de deuda, no hay estabilidad de ningún tipo si los negocios están vacíos y al trabajador le aumenta todo menos el ingreso”.
“Este modelo que aplican desespera, angustia y desintegra”, enfatizó. Este modelo está rompiendo los lazos sociales. Tanta privación, tanta angustia, tanta incertidumbre y desprotección, está haciendo crecer el indicador más doloroso de todos”, explicó Kicillof.
“En la Argentina están creciendo los suicidios. Nadie puede permanecer indiferente, nadie puede acostumbrarse a esta situación, y es en este contexto que, además de discutir los números y los resultados, tenemos que discutir los objetivos de este modelo. Tenemos que preguntarnos qué tipo de país está creando este programa económico y este modelo político. Este plan no solo es destructivo, sino que está fuera de tiempo y de lugar, va a contramano de lo que está pasando en el planeta”, aseveró.
“No se construye contra nadie del campo popular. Se construye para el pueblo y sus necesidades”, aseguró el Gobernador en otro tramo del discurso, tras reconocer los mandatos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Y seguidamente reclamó por la libertad de la ex presidente, porque está “injustamente presa”.
