Máximo referente de la llamada ‘casta política’ que el gobierno libertario supuestamente venía a desterrar, el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, en los últimos 11 años pasó de contar con un patrimonio de $3 millones a casi mil millones de pesos, lo que significa que se multiplicó 322 veces en moneda local.
Santilli ocupa desde el martes pasado la silla de jefe de la administración nacional en reemplazo del desgastado e investigado Manuel Adorni por supuesto enriquecimiento ilícito. Su arribo se da con el impulso de Karina Milei y, claro está, del presidente Javier Milei, quienes tomaron la decisión de correr al ex vocero ante la inminencia del avance de la causa judicial.
A lo largo de la última década, Santilli desarrolló funciones en distintas áreas del Estado. A nivel nacional y en la Ciudad también. Fue vicejefe de Gobierno porteño, acompañando a Horacio Rodríguez Larreta en dos elecciones. Fue diputado nacional, ministro del Interior, y ahora es el jefe de los ministros. Antes de asumir como vicejefe fue senador nacional y ostenta una larga trayectoria en la función pública.
El diario PERFIL puso la lupa sobre las declaraciones juradas que presentó el sucesor de Adorni a lo largo de la última década (2015-2025), y ahí se determina que su patrimonio pasó de casi $3 millones en 2015 a uno de $968 millones en 2025, en números redondos.
Ahí surge que 2015 y 2016 fueron años claves, en los que Santilli se desprendió de tres propiedades inmuebles de los que era propietario (parcial o totalmente) para adquirir su actual y única vivienda a través de una hipoteca de “primer grado”, con Marcos Podestá, un contratista del Estado.
Según las cifras declaradas, se trata de un crecimiento patrimonial que, descontada la alta inflación acumulada durante el período, oscila entre un 90% y un 130% de crecimiento real, dependiendo del tipo de cambio que se tome. En cualquier caso, Santilli logró duplicar el valor de sus activos en 11 años, incluso medido en moneda dura siempre teniendo en cuenta el alza del costo de vida.
Nominalmente, el patrimonio del nuevo jefe de Gabinete se multiplicó 322 veces en moneda local.
La Declaración Jurada que presentó al asumir como ministro del Interior a finales del año pasado, refleja un patrimonio de $968.683.486,86.
El patrimonio declarado de Santilli se concentra en un departamento de 304 m2 con cochera en la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en la Avenida Figueroa Alcorta, y que está valuado en $748 millones al 2025. En las declaraciones de 2015 se señala que fue adquirido por el valor de $7.857.750,00, por lo que tuvo un revalúo casi 10 veces superior.
El inmueble sufrió un salto en su valuación muy grande en 2022, cuando la AFIP, a través de una resolución, obligó a los inmuebles ubicados en CABA a aplicar el multiplicador x4 porteño (USC). Por ello, pasó de estar valuado en 2021 en $13.214.139,74 a una valuación a fines de 2022 de $88.385.390,79.
Además, declaró la posesión de un auto alta gama Volkswagen Vento modelo 2025 (valuado en $45 millones) y diversas cuentas en moneda local y en dólares en el país, además de ahorros en dólares.
A su vez posee acciones de la empresa familiar Sanfor por el equivalente a $149 millones. Santilli continúa con la posesión de las acciones, pero se desvinculó al inicio de este año de su rol en el Directorio de la empresa, por lo que solo cobra dividendos, aunque no tenga responsabilidades.
El único inmueble del que es propietario Santilli (el de la Avenida Figueroa Alcorta) fue adquirido en el año 2015, cuando era senador nacional por la Ciudad.
Ese mismo año había puesto a la venta tres inmuebles, pero solo logra vender la propiedad ubicada en la calle Posadas. Con lo obtenido de dicha venta más una hipoteca adquirió la vivienda de Figueroa Alcorta. Dicha operación se ve reflejada en la declaración jurada de 2015, donde figura una deuda por $ 7.117.000,00 con Podestá, un contratista del Estado que, pasado al tipo de cambio de ese momento, equivalía a 550 mil dólares.
Desde el entorno del jefe de Gabinete explicaron ante PERFIL que Podestá no era un prestamista, dado que no hubo contratos ni mutuos ni desembolso de dinero. Se trataba del vendedor del inmueble y se garantizó el cobro del saldo del precio de venta con una hipoteca de “primer grado”, cobrando intereses a su nombre.
Más allá de las explicaciones oficiales, Podestá tenía vínculos familiares con Bruno Screnci, un hombre de estrecha confianza con el ahora jefe de Gabinete. Al año siguiente (2016) Santilli vendió los inmuebles de La Lomada (Pilar) y otro en la calle Cerviño, con los que logró cancelar las hipotecas y los intereses.
PERFIL contactó a Santilli a propósito de estas revelaciones, pero el funcionario evitó realizar declaraciones.
