Mientras Milei festeja el cierre de la causa $LIBRA, Cristina Kirchner vuelve a enfrentar un juicio. Dos decisiones judiciales que alimentan las sospechas sobre una Justicia que parece medir con distinta vara a los poderosos y a quienes desafiaron al poder económico.
Un presidente fuera de sí, con la economía en uno de sus peores momentos, el riesgo país por encima de los 700 puntos y enfrentado con millones de argentinos que no llegan a fin de mes. Jubilaciones y salarios que pierden poder adquisitivo, alimentos que siguen aumentando y tarifas de servicios públicos y transporte cada vez más caras.
Pese a que las encuestas muestran un creciente deterioro de su imagen, Javier Milei continúa contando con el respaldo de la Embajada de Estados Unidos, del establishment económico y financiero y de una Justicia que vuelve a quedar bajo la lupa por sus decisiones.
En las últimas horas, un nuevo escándalo sacudió el escenario judicial. El juez Marcelo Martínez de Giorgi resolvió sobreseer al presidente Javier Milei, a su hermana Karina y a otros nueve imputados en la causa $LIBRA. La decisión se fundamentó en que los hechos denunciados no encuadrarían en una figura legal y en que la formación del proceso no afectaría el buen nombre y honor de los involucrados.
El fallo llegó en medio de las fuertes sospechas que rodean el lanzamiento de la criptomoneda y el papel que desempeñó el Presidente en su promoción pública.
La decisión del juez, adoptada a instancias del fiscal Eduardo Taiano, dejó la causa a un paso de quedar cerrada definitivamente. El magistrado ya había apartado a los querellantes del expediente, por lo que no habría una parte habilitada para apelar directamente la resolución.
La posibilidad de revertir ese escenario depende de que la Cámara Federal de Casación Penal haga lugar al planteo presentado por los damnificados para recuperar su participación en la causa y conseguir que se revise la decisión judicial.
En otras palabras, mientras las víctimas buscan que se investigue lo ocurrido, el expediente que involucra al Presidente y a su entorno más cercano avanza hacia un posible cierre.
Milei festeja y se victimiza
Anoche, el Presidente y su hermana celebraron el fallo y volvieron a presentarse como víctimas de una supuesta operación política.
«¿Ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias que buscaron manchar mi buen nombre y honor? La Justicia volvió a poner las cosas en su lugar y quedó al descubierto la tremenda operación política cuyo único objetivo fue dañar la investidura presidencial con fines golpistas», afirmó Milei.
El mandatario festejó la resolución como si el sobreseimiento pusiera fin a todas las preguntas sobre el caso. Sin embargo, una decisión judicial no borra por sí sola las dudas políticas ni las consecuencias que pudo haber tenido la promoción de la criptomoneda.
El escándalo $LIBRA generó denuncias y reclamos de damnificados que buscan esclarecer lo sucedido. La causa investigó posibles delitos vinculados con la operación, entre ellos una eventual estafa, cohecho, negociaciones incompatibles con la función pública y abuso de autoridad. El fallo de Martínez de Giorgi dispuso el sobreseimiento de los imputados.
Lo que para Milei representa una victoria judicial, para quienes reclaman justicia deja una pregunta central: ¿se investigaron hasta el final todas las responsabilidades o el expediente terminará cerrándose sin que se despejen las dudas?
Para Cristina, otro juicio; para Milei, el festejo
Mientras el Presidente celebra el fallo que lo beneficia, comenzó el juicio por Hotesur y Los Sauces contra Cristina Fernández de Kirchner y su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner.
Los acusados habían sido sobreseídos en 2021, pero en septiembre de 2023 la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal revocó aquella decisión y ordenó realizar el juicio oral.
La acusación sostiene que los Kirchner habrían utilizado el alquiler de hoteles y departamentos a empresarios, entre ellos Lázaro Báez, para canalizar dinero ilegal proveniente de la obra pública.
La defensa de Cristina y Máximo Kirchner, a cargo de los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, sostiene que las propiedades fueron adquiridas legalmente, con fondos declarados, y que los alquileres se facturaron, se bancarizaron y se realizaron a precios de mercado. También argumenta que el patrimonio familiar ya había sido examinado en otras causas por enriquecimiento ilícito que terminaron con sobreseimientos.
El expediente ya había sido revisado judicialmente. En noviembre de 2021, los jueces Adrián Grünberg y Daniel Obligado sobreseyeron a los acusados, con la disidencia de Adriana Palliotti. Dos años después, Casación revocó esa resolución y ordenó llevar el caso a juicio.
La controversia también alcanzó a la integración del tribunal: la decisión de apartar a los jueces que habían votado por el sobreseimiento y mantener a la magistrada que había sostenido la posición contraria alimentó las críticas de la defensa y las sospechas sobre la imparcialidad del proceso.
Cristina Kirchner, además, está alcanzada por la condena en la causa Vialidad, que tiene consecuencias políticas y jurídicas propias. Su situación judicial se convirtió en uno de los principales focos de disputa entre el peronismo y los sectores del poder que impulsan su exclusión de la vida política.
Una Justicia bajo sospecha
La comparación entre ambos casos expone una contradicción que no puede ignorarse. En la causa $LIBRA, el Presidente celebra un sobreseimiento que podría conducir al cierre del expediente. En Hotesur y Los Sauces, en cambio, Cristina Kirchner vuelve a enfrentar un juicio después de que se revocara una resolución favorable a los acusados.
Son causas distintas, con hechos y procedimientos diferentes. Pero eso no impide discutir los criterios de una Justicia que debe garantizar la misma vara para todos, sin privilegios ni persecuciones.
La pregunta es inevitable: ¿la Justicia actúa con la misma celeridad y el mismo rigor cuando los involucrados pertenecen al poder gobernante que cuando se trata de dirigentes que enfrentaron a los sectores económicos más poderosos del país?
Cristina Kirchner desafió durante sus gobiernos a grupos concentrados de poder y a intereses económicos que nunca le perdonaron sus decisiones. Hoy, su situación judicial sigue siendo un campo de batalla política, mientras el Gobierno de Milei intenta convertir un fallo favorable en una absolución definitiva de toda sospecha pública.
Cuando la Justicia parece tener una vara para el Presidente y otra para sus adversarios, la que termina perdiendo es la democracia y el pueblo argentino.
