Otra vez la selectividad PRO. La gobernadora María Eugenia Vidal volvió a remarcar ayer en el raid mediático que inició en la recta final de la campaña que su lucha contra las mafias va a fondo y le enrostró a Unidad Ciudadana haber sido “cómplice durante 25 años” de un sistema corrupto.
El intendente de Malvinas Argentinas salió a responderle y dejó al descubierto su doble discurso al sostener a dirigentes como Jesús Cariglino, el ex jefe comunal de ese distrito. “Me encantaría combatir las mafias junto a la gobernadora pero es muy difícil cuando ella tiene al lado a Jesús Cariglino, un tipo que es más que mafioso. Mandaba a golpear a mujeres en Malvinas Argentinas, amedrentaba a la oposición. Estuvo preso y salió con una fianza muy dudosa”, opinó.
El jefe comunal siguió: “Ayer la gobernadora decía en un programa de televisión que aquellos que integrábamos la lista de Unidad Ciudadana fuimos cómplices de las mafias durante 25 años. Yo la verdad que hace 25 años, tenía 12”.
La lista de “mafiosos” paradigmáticos que sostiene el PRO sigue con Nicolás Ducoté, el intendente de Pilar, que está en el centro de un escándalo por una serie de emprendimientos inmobiliarios en ese distrito vinculados con el narcotráfico y con Mateo Corvo Dolcet, el empresario detenido días atrás.
El intendente de Lanús, Néstor Grindetti, uno de los favoritos de Vidal y del presidente Mauricio Macri, también está en esa lista por no poder explicar todavía por qué es titular de una cuenta offshore en Panamá.
Y el caso que más le duele a Vidal es el de su “clon”, como la llama Jaime Durán Barba a la segunda candidata a senadora nacional, Gladys González. La ex diputada nacional está denunciada en la justicia por administración fraudulenta, malversación de fondos, usurpación de cargos y bienes, incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, estafa procesal, falso testimonio, falsificación de instrumentos públicos, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos e incumplimiento de los deberes de funcionario público entre otros delitos graves.
González era diputada nacional y fue elegida por el gobierno para intervenir el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) que era comandado por Omar “Caballo” Suárez. Luego de su paso por ese gremio, Gladys fue denunciada por usar la Fundación Azul del SOMU para hacer campaña, de cobrar dos sueldos en paralelo (como interventora y como diputada), de contratar asesores carísimos para el gremio y de usar hasta los vehículos y las instalaciones sindicales para vacacionar. Como si fuera poco también fue denunciada por solicitarle a los funcionarios provinciales un 10% de su sueldo para ser donado a una “fundación”.
El prontuario de Gladys González, la candidata de Vidal en la Provincia
