Más allá de las lágrimas televisivas de Federico Sturzenegger intentando justificar el ajuste salvaje de Javier Milei, la realidad social sigue mostrando una postal devastadora: según datos de la Defensoría del Público porteña, dos jubilados necesitan el equivalente a cinco jubilaciones mínimas para afrontar alimentos, medicamentos, tarifas y alquiler. En ese contexto, no hay encuesta que logre maquillar el deterioro del gobierno libertario, ni siquiera aquellas consultoras que suelen mostrarse cuidadosas con la Casa Rosada.
Ahora, un nuevo estudio de la consultora Equipo Mide —que trabaja en Argentina, Uruguay, México y España— vuelve a encender alarmas en el oficialismo: la imagen y las perspectivas electorales del Presidente muestran un desgaste cada vez más profundo.
El relevamiento arranca con números económicos demoledores. Un 48% de los encuestados cree que la situación del país empeorará en los próximos seis meses, mientras apenas un 27% mantiene expectativas positivas. Además, el 58% considera que la dirección del país es incorrecta, contra solo un 34% que aún cree que Milei va por el camino adecuado.
La evaluación de la gestión nacional tampoco deja margen para festejos libertarios: apenas un 31% la considera positiva, mientras un contundente 57% la califica negativamente.
Cuando la encuesta indaga sobre las principales preocupaciones de la sociedad, el dato es todavía más inquietante para el Gobierno: la situación económica personal aparece primera con el 34%, seguida por el empleo (19%), la pobreza (16%) y la corrupción (14%). Recién después aparecen la inseguridad y la inflación, dos banderas discursivas históricas de la derecha argentina.
En términos políticos, el panorama tampoco favorece al oficialismo. Ante la pregunta sobre oficialismo u oposición, un 49% asegura que votará opciones opositoras, mientras apenas un 32% se inclina por respaldar al Gobierno.
La caída se profundiza cuando se consulta directamente sobre el futuro electoral de Milei: solo un 24% afirma que volvería a votarlo el próximo año, contra un durísimo 58% que asegura que no lo haría.
De cara a las legislativas, un 26% respaldaría a Milei, mientras una coalición opositora “anti Milei” alcanzaría el 33%. Sin embargo, el dato más revelador aparece cuando la propia consultora divide artificialmente al peronismo: le asigna un 18% al kirchnerismo y un 14% al “peronismo no kirchnerista”. Sumados, ambos sectores alcanzan el 32%, superando a La Libertad Avanza, que obtiene 29%.
Más atrás aparecen la izquierda con 11% y el PRO con apenas 8%, confirmando el derrumbe del macrismo como fuerza autónoma.
En el apartado de candidatos, Milei obtiene un 28%, mientras las distintas figuras del peronismo suman 30 puntos: Axel Kicillof lidera con 22%, seguido por Sergio Massa y Juan Grabois con 3% cada uno, y Máximo Kirchner con 2%.
El trabajo se realizó entre el 6 y el 15 de mayo sobre 1915 casos, con un margen de error de +/- 2,2%.
Mientras el Gobierno insiste en vender “brotes verdes” que nadie encuentra en el supermercado ni en la billetera, las encuestas empiezan a mostrar algo mucho más peligroso para Milei: el desgaste dejó de ser un murmullo y empieza a convertirse en clima social. Y cuando el bolsillo explota, el marketing libertario ya no alcanza para tapar la realidad.
