De a poco, el Gobierno comienza a correr a Manuel Adorni de uno de los lugares que más exposición pública le dio durante la gestión libertaria. Este viernes, el presidente Javier Milei confirmó al economista y diputado nacional Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, una decisión que modifica el esquema de comunicación de la Casa Rosada y deja a Adorni concentrado en otras funciones dentro del oficialismo.
La realidad política detrás del movimiento parece bastante evidente: desde hace meses, Adorni no logra atravesar una conferencia de prensa sin que aparezcan preguntas vinculadas a su crecimiento patrimonial durante los últimos años y a las inconsistencias señaladas por distintos sectores de la oposición.
La decisión se terminó de cerrar durante una reunión entre Milei y Adorni en la residencia presidencial de Olivos. Poco después, el propio funcionario anunció la novedad a través de sus redes sociales.
“Adrián Ravier será el nuevo Vocero Presidencial. Todos los éxitos en esta nueva etapa, Adrián querido. Gran desafío por delante: serás la voz de quien está haciendo grande a la Argentina nuevamente”, escribió Adorni en su cuenta de X.
El cambio implica una reconfiguración interna de la comunicación oficial. Hasta ahora, Adorni venía acumulando funciones y concentrando buena parte del vínculo cotidiano con la prensa, convirtiéndose en una de las caras más visibles del Gobierno.
Ravier es economista, reside desde hace más de dos décadas en La Pampa y mantiene una relación política e intelectual cercana con Milei desde hace varios años. Referente de las ideas liberales en el ámbito académico, ahora tendrá la tarea de defender diariamente las políticas de un gobierno atravesado por conflictos económicos, cuestionamientos institucionales y crecientes tensiones sociales.
La declaración jurada
La llegada de Ravier también vuelve a poner la lupa sobre la situación patrimonial de quien deja la vocería.
Según su declaración jurada, Ravier informó un patrimonio total de 263 millones de pesos, compuesto por dos inmuebles, una camioneta Volkswagen Taos modelo 2024, depósitos bancarios, dólares en cuentas locales y acciones.
Uno de los datos más llamativos es que el 65% de ese patrimonio fue incorporado en noviembre de 2025, apenas un mes antes de asumir como diputado nacional. En ese período adquirió un departamento de 52 metros cuadrados en Barrio Norte, declarado por un valor de 172,8 millones de pesos.
Además, declaró como vivienda principal una casa de 325 metros cuadrados en Santa Rosa, comprada en 2021 con fondos propios, junto con una Volkswagen Taos valuada en más de 50 millones de pesos, depósitos en entidades bancarias y tenencias en acciones.
Más allá de la legalidad de los bienes declarados, los números alimentan interrogantes que inevitablemente acompañarán la salida de Adorni de la vocería y que seguirán formando parte de la discusión pública.
La Casa Rosada intenta presentar el desembarco de Ravier como una simple reorganización administrativa. Sin embargo, cuando un funcionario deja de ser la voz oficial justo cuando las preguntas sobre su patrimonio empiezan a multiplicarse, cuesta creer que se trate apenas de una coincidencia. En política, los cambios de nombres suelen llegar mucho después de que aparecen los problemas; lo que cambia es quién tiene que dar las explicaciones.
