Mientras el presidente Javier Milei insiste con que los argentinos se endeudaron para comprar televisores nuevos y mirar el Mundial, la realidad de las familias es bastante más dura: millones de personas recurren al crédito, a las tarjetas y a los préstamos simplemente porque no logran llegar a fin de mes.
Y septiembre vuelve a demostrarlo.
Como ocurre mes tras mes desde el comienzo de esta gestión, llega una nueva batería de aumentos que golpeará directamente el presupuesto familiar. Transporte, peajes, prepagas, colegios, agua y posiblemente también luz, gas y combustibles tendrán incrementos durante el próximo mes.
Hay algo que, en cambio, parece permanecer congelado: los ingresos de los argentinos.
Las jubilaciones y los salarios no acompañan el ritmo de aumento del costo de vida. Así, cada incremento de una tarifa significa menos plata disponible para comprar alimentos, pagar alquileres, afrontar deudas o simplemente llegar a fin de mes.
El transporte vuelve a aumentar
En los colectivos que circulan bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires, las tarifas con SUBE registrada quedarán desde septiembre en $887,99 para viajes de hasta 3 kilómetros; $986,70 para recorridos de entre 3 y 6 kilómetros; $1.062,70 para trayectos de entre 6 y 12 kilómetros; y $1.138,77 para los recorridos de más de 12 kilómetros.
En las líneas numeradas del 200 en adelante, el aumento será del 4,3% desde el 1° de septiembre.
Con la SUBE registrada, los valores pasarán a $1.158,97 para viajes de hasta 3 kilómetros; $1.303,83 para recorridos de entre 3 y 6 kilómetros; $1.448,71 para los de entre 6 y 12 kilómetros; $1.738,45 para trayectos de entre 12 y 27 kilómetros; y $2.043,84 para los de más de 27 kilómetros.
El tren tampoco quedará afuera.
Las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Urquiza, Roca, Belgrano Norte y Belgrano Sur tendrán desde septiembre un incremento del 14,29%, correspondiente al último tramo del esquema autorizado por el Gobierno nacional.
De esta manera, el boleto mínimo para quienes utilizan una tarjeta SUBE registrada pasará de $420 a $480.
Y quienes utilizan el subte también deberán afrontar otro aumento: la tarifa subirá un 4,1% desde septiembre. El boleto general con SUBE registrada costará $1.753, mientras que con SUBE sin registrar llegará a $2.541,10. El Premetro tendrá una tarifa de $613,55.
Para millones de trabajadores que utilizan diariamente el transporte público, no se trata de una cifra aislada: son aumentos que se acumulan todos los meses y que terminan teniendo un impacto significativo sobre el salario.
Servicios básicos: otra vuelta de tuerca
El agua también aumentará.
La tarifa de AySA tendrá una suba del 2,3%, que se suma a los incrementos mensuales que viene aplicando la empresa.
A esto deberán agregarse los nuevos cuadros tarifarios de electricidad y gas, que todavía no fueron oficializados al momento de elaborar esta nota.
Las tarifas de Edenor, Edesur, Metrogas y Naturgy BAN se conocen al cierre de cada mes. En el caso de los combustibles, la estimación disponible apunta a un incremento cercano al 1%, aunque todavía resta la confirmación oficial.
Es decir: la lista de septiembre todavía podría ser más larga.
También suben los peajes
Quienes utilizan las autopistas porteñas deberán enfrentar otro aumento.
Las autopistas administradas por AUSA tendrán desde el 1° de septiembre una suba del 4,1%.
Para los vehículos livianos de dos ejes, el peaje en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno costará $4.707,81 en horario normal y $6.671,74 en hora pico.
En las autopistas Illia, Sarmiento y Salguero, los valores serán de $1.961,39 en horario normal y $2.773,69 en hora pico.
En el peaje de Alberti, el costo será de $1.490,92 en horario normal y $1.882,96 en hora pico.
Y para quienes circulen por el Paseo del Bajo, la tarifa para vehículos livianos llegará a $10.416,61.
La medicina privada tampoco da tregua
Las empresas de medicina prepaga también aplicarán aumentos durante septiembre, con subas que oscilarán entre el 1,9% y el 3,1%, dependiendo de la empresa, el plan contratado y, en algunos casos, la región.
OSDE informó incrementos de entre 1,9% y 2,3%; Hospital Italiano, 2,1%; Swiss Medical, 2,2%; Hospital Alemán, 2,3%; Avalian, 2,5%; Galeno, entre 2,3% y 2,8%; Omint, hasta 2,9%; y Sancor Salud, entre 2,4% y 3,1%.
Para muchas familias, mantener una cobertura médica privada se vuelve cada vez más difícil y obliga a revisar mes a mes qué gastos pueden sostener y cuáles deberán recortar.
Los colegios también aumentan
La educación privada tampoco queda al margen.
Los colegios privados que reciben aporte estatal aplicarán en septiembre el segundo tramo de los incrementos autorizados.
En la Ciudad de Buenos Aires, el aumento será del 4,2%, mientras que en la provincia de Buenos Aires llegará al 2,5%.
Así, el comienzo de cada mes se parece cada vez más a una carrera contra el bolsillo: antes de cobrar, las familias ya saben que una parte creciente de sus ingresos estará destinada a pagar tarifas, transporte, salud, educación y servicios básicos.
Y mientras tanto, el Presidente insiste en explicar que el problema es que los argentinos se endeudan para comprar televisores, pero la realidad parece contar otra historia.
No se trata de televisores nuevos. Se trata de familias que usan la tarjeta para comprar alimentos, trabajadores que refinancian deudas para pagar servicios, jubilados que deben elegir qué factura pagar y hogares que recortan gastos esenciales porque los ingresos no alcanzan.
Septiembre vuelve a desnudar la verdadera cara del modelo: los precios tienen libertad para subir, las tarifas tienen libertad para subir, las empresas tienen libertad para aumentar y las familias tienen cada vez menos libertad para llegar a fin de mes. Milei puede seguir hablando de televisores y del Mundial, pero mientras el Presidente mira su propio relato, los argentinos miran la billetera y descubren que cada mes hay menos.
