
Mientras distintas encuestas muestran un fuerte deterioro en la imagen del presidente Javier Milei, con niveles de rechazo que superan el 60 por ciento y un apoyo que se ubica en torno de los 30 a 35 puntos, el peronismo comienza lentamente a moverse con la mirada puesta en 2027.
Después de la presentación en Buenos Aires del libro de Candelaria de la Sota sobre su padre, que logró reunir a dirigentes y referentes de distintas vertientes del peronismo, el gobernador bonaerense y presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, continúa con su recorrida por el interior del país. El objetivo es escuchar, sumar voluntades y avanzar en una propuesta de unidad que permita construir una alternativa nacional al gobierno de Milei.
En ese marco, Kicillof visitó Misiones, se reunió con el gobernador Hugo Passalacqua y mantuvo encuentros con dirigentes, militantes y distintos sectores de la sociedad misionera. Allí dejó definiciones políticas contundentes, tanto sobre el futuro del peronismo como sobre las políticas económicas del Gobierno nacional.
Uno de los ejes de su discurso fue la defensa de las PASO como una herramienta para ordenar y ampliar la oposición. “Las quieren matar para que la oposición no se pueda organizar y para quedarse con la candidatura del oficialismo”, sostuvo Kicillof junto al gobernador Passalacqua durante su recorrida por la provincia.
De todos modos, el mandatario bonaerense aclaró que el peronismo todavía no resolvió si utilizará ese mecanismo para definir sus candidaturas. “Tal vez hay diferentes alternativas. Podemos armar algo más amplio y la PASO puede ser un instrumento, dentro del peronismo, más amplio que el peronismo”, explicó.
Kicillof también cuestionó duramente el mecanismo de negociación política que, según señaló, utiliza el Gobierno nacional para conseguir apoyo parlamentario. “Te da un recurso sólo si le votás una ley. Es un método espantoso, poco democrático”, afirmó.

Federalismo, producción y abandono
Durante su visita a Misiones, Kicillof puso especial énfasis en la situación que atraviesan las provincias frente al recorte de recursos por parte del Gobierno nacional.
“Estamos viviendo una etapa en la que nos dicen que las provincias se las tienen que arreglar por su cuenta: eso no es federalismo, es abandono. Mientras las demandas aumentan, el Gobierno nacional nos quita ilegalmente los recursos que nos corresponden para construir un falso superávit”, sostuvo.
El gobernador bonaerense apuntó directamente contra Milei y afirmó que el Presidente “está lejos de la realidad”, que “se desentiende de sus obligaciones” y que “no conoce cuáles son los problemas que tienen las familias”.
Frente a ese escenario, reivindicó la necesidad de que las provincias trabajen en conjunto para dar respuestas. “A pesar de eso, con las herramientas que tenemos a nuestro alcance estamos uniendo esfuerzos para brindar respuestas concretas a nuestro pueblo”, señaló.
La situación productiva de Misiones también estuvo en el centro de sus críticas. “Misiones tiene enormes riquezas y gente de laburo, pero hoy su actividad forestal cae por decisión de Milei. La producción yerbatera atraviesa una crisis profunda después de que destruyeran el Instituto Nacional de la Yerba Mate, y también está golpeado el turismo interno”, sostuvo.
Y fue todavía más contundente: “En tres años de gestión, Milei no le trajo nada positivo a la provincia de Misiones: se la pasa viajando por el mundo, pero ser presidente es darle respuestas al pueblo”.
Para Kicillof, lo que atraviesa Misiones no es un problema aislado ni una crisis pasajera. Es, según planteó, la consecuencia de un modelo económico y político que está modificando la estructura productiva del país.
“Esta crisis no es circunstancial ni se va a solucionar sola: es el modelo que quieren para la Argentina, un programa que busca convertirnos en una nación dependiente, con menos trabajo y menos derechos”, afirmó.
En esa línea, agregó: “Quieren transformar la matriz productiva y por eso van contra la industria y contra el federalismo. Ninguna provincia se va a salvar sola porque el problema es nacional: no es culpa del pequeño productor ni del trabajador misionero, es culpa de Milei”.
Escuchar para construir lo que viene
La recorrida de Kicillof tuvo además un componente político que excede la coyuntura. El gobernador bonaerense insistió en que el peronismo debe recuperar el vínculo con la sociedad, recorrer el territorio y escuchar los problemas concretos que atraviesan trabajadores, productores, estudiantes y familias.
“Vinimos a escuchar, a sentir lo que pasa y a entender de primera mano cuáles son los problemas para que, cuando tengamos de nuevo un gobierno peronista, podamos darles soluciones y respuestas”, sostuvo.

Y allí lanzó una de las definiciones más fuertes de su visita: “Aquí en Misiones encontré pibes y pibas que van a defender la educación pública, gratuita y de calidad, y un pueblo que sigue creyendo en la solidaridad: si esa era la batalla cultural, Milei ya la perdió”.
Kicillof cerró su intervención con una convocatoria que apunta directamente al futuro político del peronismo: “Tenemos que ser miles los que expliquemos que cinco años más de estas políticas nos llevarían a un precipicio y los que trabajemos para construir, desde abajo hacia arriba, una alternativa nacional que sea el camino para volver a ser una patria libre, justa y soberana”.
Por su parte, Julio Humada, presidente del PJ misionero, sostuvo que “la sociedad ya no aguanta más las políticas del actual Gobierno nacional” y planteó la necesidad de construir una Argentina “que incluya a todos y todas”. Para eso, remarcó, “es indispensable caminar las calles, militar y trabajar en conjunto para que el próximo presidente sea peronista”.
La visita tuvo además una fuerte presencia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Kicillof estuvo acompañado por los ministros Carlos Bianco, de Gobierno; Javier Alonso, de Seguridad; Javier Rodríguez, de Desarrollo Agrario; y Andrés Larroque, de Desarrollo de la Comunidad. También participaron el diputado y secretario del PJ bonaerense Mariano Cascallares y el intendente de Ensenada, Mario Secco.
La foto política de Misiones deja así una señal que trasciende la provincia. Kicillof no sólo salió a cuestionar el rumbo económico de Milei: también comenzó a recorrer el territorio con una premisa concreta, que la oposición no puede limitarse a esperar que el Gobierno se desgaste, sino que debe construir desde ahora una alternativa capaz de gobernar el país.
El desafío para el peronismo ya no parece ser solamente sobrevivir a la crisis interna, sino demostrar que puede volver a enamorar, organizar y ofrecer un horizonte. Milei puede tener cada vez más dificultades para sostener su relato, pero el desgaste del Gobierno no alcanza por sí solo para construir una mayoría.
Kicillof parece haber entendido esa diferencia y salió a caminar el país. Mientras Milei mira hacia afuera, el gobernador bonaerense busca hacia adentro: territorio, producción, unidad y un proyecto para lo que viene. El 2027 todavía queda lejos, pero la pelea por quién tendrá una alternativa para la Argentina ya empezó.
