
Mientras Axel Kicillof y Máximo Kirchner avanzan en la reorganización del PJ bonaerense, el Frente Renovador volvió a cruzarse con más de 80 intendentes peronistas que buscan modificar la ley que limita sus mandatos. Massa reivindica el acuerdo que selló con María Eugenia Vidal en 2016 y acusa a los jefes comunales de querer “atornillarse a la silla”. Una disputa que amenaza con profundizar las diferencias internas cuando el peronismo necesita construir una alternativa frente a Milei.
En momentos en que el peronismo bonaerense intenta ordenar sus diferencias y fortalecer una alternativa política frente al gobierno de Javier Milei, Sergio Massa decidió volver a abrir un frente de conflicto con los intendentes de su propio espacio político.
El Frente Renovador, que preside el exministro de Economía, difundió un duro comunicado en el que ratificó su oposición a modificar la Ley 14.836, que limita la reelección de intendentes y legisladores bonaerenses. Una postura que deja sin esa posibilidad a más de 80 jefes comunales peronistas que buscan volver a presentarse ante sus vecinos.
La posición del massismo remite directamente al acuerdo que en 2016 selló con la entonces gobernadora macrista María Eugenia Vidal para limitar los mandatos. Diez años después, Massa continúa defendiendo aquella decisión, incluso cuando la discusión se produce dentro de las filas del peronismo.
La pregunta es inevitable: ¿por qué el Frente Renovador insiste en sostener una ley acordada con el macrismo, cuando buena parte de los intendentes peronistas reclama que sea la ciudadanía la que decida quién debe gobernar sus municipios?
El PJ bonaerense busca ordenar sus diferencias
La polémica se produce en medio de los movimientos para reorganizar el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires.
Luego de un encuentro entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner en la Gobernación, el Consejo del PJ bonaerense, presidido por el gobernador, resolvió convocar al congreso partidario para el próximo 21 de noviembre en La Plata.
La reunión ratificó el acuerdo para que Máximo Kirchner asuma la presidencia del partido, una decisión que venía conversándose desde hace meses entre los distintos sectores.
“Venimos hablando de que lo va a presidir Máximo”, señaló Kicillof, quien también destacó la importancia de cumplir con los procedimientos institucionales: “Tenemos plazos y hoy estamos cumpliendo esos plazos también, con lo cual es muy importante para nosotros que el partido esté absolutamente dentro de la norma”.
Durante el encuentro también se discutió la defensa de las elecciones PASO frente a la iniciativa de Javier Milei de eliminarlas a través del Congreso Nacional.
Kicillof informó sobre las conversaciones que mantuvo con legisladores nacionales y gobernadores para impedir que el oficialismo avance con su propuesta.
“El peronismo está tratando de defender los derechos electorales de la gente, un sistema electoral que no puede amoldarse a los intereses y necesidades del Gobierno”, sostuvo.
El gobernador también volvió a cuestionar la deuda que la Nación mantiene con las provincias y denunció los intentos del oficialismo de conseguir votos parlamentarios a cambio de fondos y obras.
En ese contexto, Kicillof defendió el diálogo entre los distintos sectores del peronismo y la necesidad de construir una alternativa política frente a La Libertad Avanza.
La reunión incluyó además un pronunciamiento sobre Cristina Fernández de Kirchner y la situación judicial de la expresidenta. Los consejeros reclamaron que recupere sus derechos políticos, en línea con sus declaraciones a The Washington Post.
“Expresamos nuestra profunda preocupación ante el escenario de persecución política hacia el campo nacional y popular. La Presidenta del Partido Justicialista en el orden nacional, Cristina Fernández de Kirchner, permanece injustamente detenida hace más de 500 días. Reclamar por su inocencia, su libertad y el pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos es una tarea que asume el peronismo de la Provincia en su conjunto”, expresaron.
Participaron de la reunión la vicegobernadora Verónica Magario, Mariano Cascallares, Federico Otermín, Gustavo Barrera, Mariel Fernández, Julio Alak, Fernando Espinoza y las legisladoras Agustina Propato y Victoria Tolosa Paz, entre otros dirigentes.
Massa vuelve a cruzarse con los intendentes
Mientras el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora intentan trabajar juntos para fortalecer al peronismo bonaerense, el Frente Renovador decidió marcar distancia de los intendentes que reclaman la modificación de la ley de reelecciones.
El comunicado del massismo fue contundente y reivindicó el acuerdo alcanzado con Vidal durante el gobierno de Cambiemos.
“En 2016, el Frente Renovador le puso un límite a la permanencia en el poder de la Provincia de Buenos Aires. Diez años después, mientras algunos buscan atajos para atornillarse a la silla, nuestra posición sigue siendo la misma. No es una bandera que levantamos ahora: es una postura histórica que define a nuestro espacio y que sostenemos con coherencia”, sostuvo el partido.
El documento lleva la firma del diputado bonaerense Rubén Eslaiman, presidente del Frente Renovador en la provincia.
Además, el massismo afirmó que “cada intento de correr ese tope persiguió el mismo fin: que nada cambie para quienes ya están”.
El argumento, sin embargo, omite una cuestión central: los intendentes no se perpetúan automáticamente en sus cargos. Si quieren continuar, deben someterse nuevamente al voto de los ciudadanos, que tienen la posibilidad de elegirlos o rechazarlos.
La discusión, por lo tanto, no se reduce a una cuestión de permanencia en el poder. También involucra el derecho de los vecinos a decidir quién debe gobernar sus municipios y la autonomía de los partidos para definir sus candidaturas.
Consultado sobre el tema, Kicillof defendió la posibilidad de que los intendentes puedan competir nuevamente.
“Yo no tengo reelección, ni la estoy pidiendo, pero a nivel local hay muchísimos países del mundo donde, aun no teniendo reelecciones a nivel provincial o nacional, la conservan a nivel local”, argumentó.
Y agregó: “En la provincia tenemos 135 dirigentes formados. Hubo intendentes que estuvieron dos períodos y la gente no los votó más y perdieron, porque el vecino les toca el timbre y sabe dónde está el Palacio Municipal. Espero que prospere”.
Una interna que no puede tapar el verdadero desafío
La discusión por las reelecciones vuelve a mostrar las dificultades del peronismo para ordenar sus diferencias y construir una estrategia común.
Mientras Milei profundiza el ajuste, destruye el poder adquisitivo y golpea a los sectores populares, los dirigentes peronistas siguen enfrascados en disputas que pueden terminar debilitando al conjunto.
Massa tiene derecho a sostener su posición, pero también debe explicar por qué prefiere defender una ley acordada con María Eugenia Vidal antes que acompañar el reclamo de decenas de intendentes peronistas.
Porque si el peronismo quiere volver a enamorar a las mayorías, no puede convertirse en una máquina de internas y vetos. Frente a un gobierno que destruye derechos, necesita unidad, un programa de liberación y dirigentes dispuestos a poner el futuro del pueblo por encima de sus propias conveniencias.
