Por Alfredo Silletta. Durante tres años y medio creyó que era la “elegida”, la más buena, la más brillante, que “estos -por los peronistas- no vuelven nunca más” repetía a su equipo político y ayer, frente a una Legislatura colmada, tuvo que soportar con esa risita impostada -que ya nadie le cree- que le cantaran la Marcha Peronista completa y como si fuera poco tuvo que darle un beso y felicitar a Verónica Magario, la dirigente que a la enfrentó del primer día y a la que intentó destruir, incluso tratando de dividir La Matanza en cuatro municipios.
Cuando escuchó el discurso de Axel, quien anunciaba que la provincia esta en una virtual cesación de pagos, que no hay plata para cubrir las necesidades de los próximos 30 días, que llevó a la quiebra a más de 3.300 Pymes mientras que el Banco Provincia timbeaba con las Leliq, llamó a su gente y los medios hegemónicos para que la defiendan. Rápidamente, hoy La Nación tituló “Contradicen a Kicillof. El equipo de Vidal dice que hay más de $33.000 millones”, acompañado por una foto de la ex gobernadora.
Cuentan en su circulo cercano que Vidal no soporta que le digan “que su gobierno fue peor” que el de Daniel Scioli, a quien mando a perseguir desde el primer día con fiscales y jueces cómplices. La realidad es la única verdad y el gobernador Kicillof volvió a reiterar que todos los parámetros están peor que en el año 2015.
Vidal deja una provincia con el 38% de los bonaerenses por debajo de la pobreza, con el 63% de los niños y niñas del conurbano debajo de la línea de necesidades vinculadas a la pobreza, más de 5,5 millones de pobres. En la economía real con 3.300 Pymes que cerraron y 9.500 comercios que bajaron sus persianas, con sectores del campo muy castigados con el de los lácteos y porcinos.
Al referirse a los números duros, Kicillof recordó que “la caja de la provincia no alcanza ni para los próximos 30 días” y ahí explicó todos los gastos y vencimientos y obligaciones que totalizan entre sueldos y deudas unos 40 millones y hay que agregarle el no pago a proveedores, estimados en otros 50 mil millones de pesos.
Kicillof planteó ademas una posición firme frente a las empresas eléctricas y anunció que suspenderá el nuevo aumento a la luz que hace unos días firmó Vidal. “Si una tarifa no puede ser pagada por un jubilado, no es una tarifa, es un saqueo”, dijo el flamante gobernador.
Otro detalle importante es que avisó que él no será el gobernador que se enfrente y ataque permanentemente a los maestros y las maestras. “Hay que defender la escuela pública, hay que defender a la universidad pública, a la ciencia, a la investigación. A quién se le ocurre, cuando los maestros y maestras son parte de la estructura básica de nuestras familias, nuestras ciudades y provincias”, expresó en alusión a la estrategia nefasta de la ex gobernadora de atacar continuamente a los docentes.
Una Vidal que se creyó el marketing, las frases edulcoradas de los periodistas que la blindaron mediáticamente, pero que la realidad la castigo el 11 de agosto cuando perdió por paliza frente al nuevo gobernador. Nunca entendió que empobreció en forma brutal la provincia y que solo favoreció a los empresarios poderosos. Comenzó su día escuchando la Marcha Peronista y terminó el día sin comprender que dejo una provincia más endeudada, con peor educación y salud pública, con fábricas y comercios cerrados, más inseguridad en sus calles y millones de nuevos pobres que hace cuatro años “compraron” su discurso angelical que venía a transformar la provincia para bien de todos los bonaerenses.

2 Comentarios
Una gobernadora que por votos mandó a dos inocentes presos.Estas personas tenían dos absoluciones y en un juicio aberrante ,donde no hubo una sola prueba fueron condenados y a perpetua.El presidente del tribunal los absolvió pero y es clarísima su resolución donde dice que no hay pruebas.Pero dos jueces quien sabe por qué con fundamentos dudosos condenaron.Hoy hay impunidad y los asesinos siguen sueltos.Una mujer sin escrúpulos que condenó sin informarse por una campaña.Nefasta
Parafraseando a Sirvén: “toc, toc, señora María Eugenia, soy la historia. Vengo a comunicarle que ha sido arrojada a mi basurero”