
El gobernador Axel Kicillof, luego del Mundial, reunió a su mesa política más cercana del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para comenzar a delinear la estrategia de los próximos meses. El eje del encuentro no estuvo puesto en las candidaturas, sino en la elaboración de propuestas concretas y en la necesidad de volver a conectar con una generación de jóvenes que hace cuatro años eligió a Javier Milei como expresión de ruptura con la política tradicional.
En ese marco, Kicillof les pidió a los referentes juveniles del espacio avanzar en la organización de un gran encuentro nacional que se realizaría el próximo mes en la Universidad Nacional de San Martín. La idea es desarrollar mesas de trabajo temáticas y cerrar la jornada con un discurso del gobernador.
En el entorno del mandatario bonaerense sostienen que existe una enorme franja de jóvenes desencantados. Muchos votaron a Milei porque estaban cansados de discursos que no les ofrecían respuestas. Hoy, afirman, tampoco las encontraron en el Gobierno libertario. Por eso, consideran imprescindible escucharlos, comprender sus demandas y construir junto a ellos un nuevo proyecto político.
Mientras tanto, aunque todas las encuestas importantes muestran que Kicillof es el dirigente opositor con mejor imagen y mayor intención de voto, continúa siendo blanco de cuestionamientos internos por parte de La Cámpora y de sectores cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, quien ya dejó trascender que no lo considera su candidato presidencial para 2027.
Sin embargo, en el Movimiento Derecho al Futuro la orden es clara: no responder agravios ni alimentar disputas públicas que solo terminan beneficiando a un adversario común. “Las internas solo sirven para dividir el voto del peronismo y favorecer a la derecha que hoy gobierna”, repiten cerca del gobernador.
La defensa de las PASO
Mientras el Gobierno nacional insiste en eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el kicillofismo las reivindica como el único mecanismo legítimo para resolver las diferencias dentro del peronismo.
“La derecha tendrá un solo candidato, sea Milei o el que termine imponiendo el círculo rojo. Nosotros debemos defender las PASO para llegar también a un solo candidato, pero elegido por la gente”, suele plantear el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, uno de los hombres de mayor confianza del gobernador.
La estrategia de Kicillof no contempla acelerar la discusión de nombres durante este año. El objetivo inmediato pasa por recorrer distintas provincias, como ya ocurrió con sus visitas a Tierra del Fuego, Córdoba y Corrientes. La próxima escala podría ser La Pampa, donde ya recibió una invitación formal.
En el MDF existe una decisión política firme: defender las PASO nacionales y evitar responder a provocaciones como la reciente de Máximo Kirchner, quien sin mencionarlo lo calificó como “un hombrecito que se siente mal tratado”. Si finalmente las primarias nacionales son eliminadas, el espacio impulsará mantenerlas en la provincia de Buenos Aires para que cada sector pueda competir democráticamente.
Sin más dedo
La jugada del gobernador, en caso de que se suspendan las PASO a nivel nacional, es mantenerlas en la provincia de Buenos Aires con un candidato competitivo.
Los nombres que hoy aparecen con mayor peso son el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y el intendente de La Plata, Julio Alak. También figuran Jorge Ferraresi, Leonardo Nardini, Federico Otermín, Federico Achával, Mayra Mendoza y Fernando Espinoza.
Pero el mensaje del gobernador es contundente: en la provincia de Buenos Aires no habrá designaciones a dedo. Todos los dirigentes con aspiraciones deberán construir respaldo político y legitimidad electoral.
Un programa antes que los nombres
Más allá de los nombres que circulen, tanto para la provincia de Buenos Aires como para la Nación, es fundamental que el peronismo presente propuestas claras y contundentes para diferenciarse de un gobierno empobrecedor.
Entre las principales propuestas que se analizan aparecen:
- Recuperación del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones mediante aumentos de emergencia.
- Medicamentos gratuitos para jubilados a través del PAMI y fortalecimiento del sistema público de salud.
- Crecimiento económico con estabilidad de precios.
- Defensa irrestricta de la educación y la salud públicas.
- Reactivación de la obra pública y de la infraestructura nacional.
- Derogación de los DNU del gobierno libertario que consideran inconstitucionales.
- Reforma tributaria para que quienes más tienen realicen un mayor aporte.
- Recuperación de una política de integración latinoamericana y fortalecimiento de los BRICS.
- Renegociación de la deuda con el FMI desde una posición soberana.
- Consolidación del control estratégico de YPF y de los recursos energéticos.
- Creación de una empresa nacional de minería que permita que una mayor parte de la renta quede en manos del Estado argentino.
En el kicillofismo sostienen que el peronismo solo podrá volver a ser una alternativa de gobierno si combina unidad, participación democrática y un programa concreto capaz de mejorar la vida cotidiana de los argentinos. Para eso, afirman, primero hay que debatir ideas y después elegir candidatos.
Porque cuando una fuerza política reemplaza las propuestas por las operaciones y la discusión democrática por el dedo, deja de construir futuro y empieza a administrar su propia derrota.
La sociedad ya castigó a quienes se encerraron en las internas mientras el país se incendiaba. Si el peronismo vuelve a cometer ese error, no será culpa de Milei. Será responsabilidad de quienes prefieran disputar cargos antes que disputar el futuro de la Argentina.
