Lali Espósito llegó al Festival Internacional de Cine de San Sebastián con una remera blanca que llevaba una frase que no necesitaba traducción: “Las Malvinas son argentinas”.
La imagen rápidamente recorrió las redes y generó repercusiones. Pero detrás de la elección había algo más que una reivindicación de soberanía: la prenda formaba parte de una campaña solidaria destinada a ayudar a excombatientes de Malvinas.
Espósito está en San Sebastián para presentar Glaxo, la película de Benjamín Naishtat que integra la competencia oficial del festival.
Durante la conferencia de prensa, explicó que decidió llevar la consigna porque Malvinas “está en nuestra vida cotidiana” y porque consideró que su presencia en un escenario internacional era una oportunidad para hacer visible el reclamo argentino.
“Yo soy argentina y no me gusta subestimar los espacios que puedo ocupar”, señaló.
La actriz también contó que lo recaudado por la venta de las remeras será destinado a los excombatientes de Tigre.
Su gesto tuvo además continuidad: Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Álvarez llevaron la misma consigna a la alfombra roja del festival durante la presentación de Mis muertos tristes.
Así, una simple remera terminó convirtiéndose en un mensaje colectivo: Malvinas sigue siendo parte de la memoria argentina y, en San Sebastián, volvió a quedar claro que hay banderas que no necesitan traducción.

