El operador ultramacrista no pudo contenerse y en vivo quedó al borde del ACV cuando debió comentar la genial y brillante alocución de las dos veces presidenta y actual vice el sábado en Senadores para conmemorar el 2 de abril.
Desquiciado, el acusado de violencia de género por sus pares mujeres, saltó como leche hervida y puso de manifiesto todo su gorilismo recalcitrante y su miserable misoginia.
Hablame de machirulo
