Una multitud repudió el recorte de 63 mil millones de pesos aplicado al sistema de salud por el gobierno nacional. Organizaciones sindicales, movimientos sociales, asociaciones médicas y trabajadores del sector sanitario se movilizaron hacia Plaza de Mayo desde el Ministerio de Salud de la Nación en el marco de la Marcha Federal de la Salud, cuyo epicentro tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires pero con réplicas en distintas provincias del país.
La convocatoria tuvo como eje el rechazo al ajuste del 40% que impulsa la administración de Javier Milei desde el inicio de su gestión, en diciembre de 2023. Bajo la consigna “La salud no puede esperar”, la protesta puso en evidencia una situación que los manifestantes calificaron como “crítica” en el sistema sanitario.
Durante la última semana, por decisión del ministro Federico Sturzenegger, se concretó un nuevo recorte superior a los 63 mil millones de pesos. La medida impacta de lleno en áreas sensibles, como la provisión de medicamentos, tratamientos oncológicos y programas esenciales de atención, generando una fuerte preocupación entre profesionales y pacientes.
Desde las organizaciones convocantes advirtieron que el ajuste no solo deteriora la calidad del sistema público, sino que además profundiza la desigualdad en el acceso a la salud, afectando principalmente a los sectores más vulnerables.
Mientras el Gobierno recorta en remedios y tratamientos, la calle receta otra cosa: resistencia. Porque cuando el ajuste entra por la Casa Rosada, la crisis sale por los hospitales.
