Mientras el presidente Javier Milei insiste en que encabeza “el mejor gobierno de la historia”, la realidad cotidiana va en sentido contrario: llega mayo y, con él, una nueva ola de aumentos que vuelve a castigar a los mismos de siempre. Servicios, transporte, alquileres, combustibles y salud suben otra vez, mientras los salarios siguen corriendo muy por detrás.
El resultado es conocido: cada mes se hace más difícil llegar a fin de mes.
Alquileres: contratos que asfixian
Quienes alquilan bajo contratos regidos por el antiguo Índice de Contratos de Locación (ICL) enfrentarán en mayo un incremento anual del 32,05%.
Además:
- Contratos ajustados por IPC cada 4 meses: +12,56%
- Índice Casa Propia (ajuste semestral): +15,13%
- Otros contratos con ICL: +9,32%
El panorama es claro: alquilar ya no es un gasto, es una condena.
Transporte: viajar es cada vez más caro (y peor)
Desde el 1° de mayo, el transporte en CABA aumenta 5,4%, bajo la fórmula de inflación más un adicional.
- Colectivo mínimo (CABA): $753,74
- Provincia de Buenos Aires: $918,35
- Subte: $1.490 (hasta $2.369 sin SUBE registrada)
Pero el problema no es solo el precio: el sistema está en crisis. Las empresas advierten que, sin subsidios, las frecuencias se reducen drásticamente, empeorando aún más el servicio.
Servicios: subas constantes y silenciosas
- Agua (AySA): +3% mensual (con atraso tarifario acumulado)
- Internet, cable y telefonía: entre 3,5% y 4,5%
Aumentos que parecen “moderados” pero que, sumados, erosionan el ingreso mes a mes.
Salud: enfermarse cuesta cada vez más
Las prepagas vuelven a subir en mayo:
- Promedio general: 3% a 3,9%
- Algunas empresas: entre 3,2% y 3,4%
También aumentan los copagos. La salud, otra vez, se convierte en un lujo.
Combustibles: suba ahora, más ajuste después
Desde el 1° de mayo:
- Nafta: + $11 por litro
- Gasoil: + $9 por litro
Se trata solo de una parte del ajuste: el grueso fue pateado para junio. En el sector ya hablan de un atraso de hasta 15%, lo que anticipa nuevos aumentos en breve.
Peajes: otro golpe al que se mueve
Las autopistas en CABA también suben 5,4%, siguiendo la misma lógica que el transporte público.
Un modelo que aprieta siempre a los mismos
La lógica se repite: tarifas liberadas, precios en alza y un Estado que se corre. Mientras tanto, los ingresos quedan congelados o corren desde atrás.
El discurso oficial habla de orden y éxito. Pero en la calle, lo que crece es el ajuste. Y a estos aumentos hay que sumarle los precios en alimentos que día tras día crecen.
Milei podrá decir lo que quiera desde un atril o en redes sociales, pero la realidad no se tuitea: se paga. Y en la Argentina de hoy, cada aumento es un recordatorio brutal de que el “mejor gobierno de la historia” solo parece funcionar… para los que no tienen que vivir con estos precios.
