Los problemas para repagar los créditos de las familias aumentaron generalizada y sostenidamente en el último tiempo: una dinámica tan agregada tiene más explicaciones macro que micro. El deterioro de los ingresos reales, la pérdida de puestos de trabajo y el aumento de los gastos fijos por encima de la inflación motivan esta dinámica, que ya afecta más de 6 millones de adultos argentinos (es decir, 1 de cada 6 personas mayores de 18 años).
A nivel etario, se verifica que más del 40% de los jóvenes de 18 a 24 años que tomaron un crédito tienen problemas para repagarlo, un incremento de 13,5 puntos porcentuales (p.p) en el último año: en marzo de 2025, poco más del 25% de los jóvenes estaban en situación irregular. El año pasado, la tasa de desocupación aumentó 3,7 p.p. en los varones menores que 25 años y 3 p.p. en las mujeres. En el resto de la sociedad, en cambio, creció 0,5 p.p. Los problemas de la macro tienen repercusiones micro.
En un sentido similar, si desagregamos la irregularidad de cartera de familias por provincia se verifica que aquellas en donde más empleo se destruyó, más creció la mora: Santa Cruz (-16% en puestos de trabajo formales y +13,8 p.p. de irregularidad entre febrero 2026 y noviembre 2023), Tierra del Fuego (-11,7% y +13 p.p.) y Formosa (-10,5% y +10,1 p.p.).
Esta dinámica es asimétrica en el caso de la creación de empleo: en aquellas (dos) provincias donde aumentaron los puestos de trabajo, Neuquén (+5,7%) y Río Negro (+2,6%), la irregularidad también creció: +9,8 p.p. y +11 p.p., respectivamente. Así, la destrucción de puestos de trabajo implicó previsiblemente un aumento de la mora, pero su creación no logró reducir los problemas para repagar los créditos.
Hacia adelante, la solución de este problema no está en “mejorar la capacidad de previsión de las familias”, sino en que los ingresos de los hogares se recuperen: sin un avance de los salarios reales sostenido será difícil lograr una caída generalizada de la mora. Más allá de qué programas pueda implementar cada banco, los problemas agregados tienen causas y soluciones agregadas.
El aumento del crédito a las familias moderó el efecto adverso de la caída de salario real sobre el consumo privado, principalmente en 2024, y algo menos en 2025. En 2026, el arrastre de la irregularidad podría complicar un rebote de la economía por el lado de la demanda interna: una parte de los primeros eventuales aumentos salariales irán a repagar las deudas pasadas, en lugar de volcarse al consumo, como hubieran hecho en otro contexto.
