Desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, alrededor de 3 millones de hogares en Argentina perdieron los subsidios. Así, 2,1 millones menos tienen ayuda en electricidad y 900.000 en gas natural por redes. De esta manera, la cantidad de usuarios que pagan el costo pleno ya se encuentra cerca de la mitad del total.
El motivo es el modelo económico del Gobierno libertario que, desde el primer día, prometió aplicar la “motosierra” para bajar el gasto público. La dinámica refleja un cambio de lógica en la política energética del país y un giro en una de las partidas más sensibles entre las cuales el Gobierno libertario aplicó brutales ajustes para bajar el gasto público a como dé lugar.
El recorte se apoyó también en fuertes incrementos de tarifas y en una mejora de la producción local por Vaca Muerta, que permitió reducir costos del sistema.
El resultado fue una reducción de subsidios equivalente a más de 5.600 millones de dólares. Medido en relación al PBI, ese gasto disminuyó de niveles cercanos al 1,4% a alrededor del 0,6%, en línea con la meta oficial de llevarlo al 0,5% en 2026.
Parte de ese ajuste se explicó también por una depuración del padrón. En ese proceso, la Secretaría de Energía identificó 15.518 hogares en countries y barrios cerrados que recibían subsidios, 370.000 registros a nombre de personas fallecidas y 1,59 millones de hogares que reunían las condiciones para acceder a la asistencia, pero nunca la habían solicitado. También se retiró la asistencia a comercios e industrias, una decisión que en las últimas semanas encendió alertas en el sector ante el impacto que puede la guerra en Medio Oriente en los costos.
El sistema alcanza a un universo amplio: 16,5 millones de usuarios residenciales en electricidad y más de 9,6 millones en gas por redes, según registros oficiales. Sobre esa base, el recorte implicó una reducción sostenida de los hogares alcanzados por subsidios y un crecimiento del número de quienes pagan el costo pleno de la energía.
El recorte impactó especialmente en los usuarios de ingresos medios, que bajo el esquema anterior accedían a subsidios parciales y que, en muchos casos, quedaron fuera del beneficio.
En el servicio eléctrico, los hogares con subsidios pasaron de 10,8 millones en diciembre de 2023, equivalentes al 67,1% del total, a casi 9,23 millones al cierre de 2025, cuando representaban el 55,8%. Con la puesta en marcha del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), ese universo volvió a achicarse hasta 8,73 millones de usuarios, el 53%, lo que implicó una nueva reducción de 500.000 hogares.
En gas por redes, la tendencia fue similar. Los usuarios con asistencia bajaron de 5,64 millones en diciembre de 2023, el 59,8% del total, a 5,12 millones hacia fines de 2025, el 53,4%. Tras la aplicación del SEF, el número volvió a caer hasta 4,78 millones, equivalentes al 49,8%, y consolidó así un nuevo escenario con mayoría de usuarios sin subsidios.
